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Roberto Medina Buezo – Edición impresa

Con abrazos emotivos y palabras de agradecimiento entre vecinos y policías, la entidad del orden retornó ayer al Distrito 8 de El Alto luego de 36 días de ausencia debido a la falta de condiciones y garantías para los uniformados tras la quema, destrucción y saqueo de la Estación Policial Integral (EPI) Tarapacá.

Aproximadamente a las 08.30, dirigentes de las distintas zonas y un grupo de vecinos dieron la bienvenida a las autoridades policiales, pero sobre todo a los efectivos de base que reanudaron de inmediato las labores de prevención y patrullaje en ese sector, el último de la urbe alteña donde la entidad verde olivo no tenía presencia.

Luego del acto de retorno, los efectivos que estaban formados, al igual que sus superiores, rompieron el protocolo y se acercaron a los vecinos para abrazarlos, acto que fue retribuido por los asistentes.

Un apthapi preparado para la ocasión fue degustado por uniformados y vecinos como una muestra de confraternidad.

“Con la retoma de estas instalaciones activamos el 100% del servicio de prevención y patrullaje en El Alto porque el último lugar donde debíamos llegar era al Distrito 8. Queremos estar cerca del pueblo, por ello es importante su apoyo, que a diario nos fortalece”, señaló el coronel Julio Cordero, director departamental de la Policía.

Agregó que de a poco el trabajo se normalizará, ya que la EPI Tarapacá cuenta con un seguro con cobertura total que reestablecerá lo perdido.

“Mientras tanto ya colocamos 40 catreras, sillones y otros insumos para trabajar en mejores condiciones en la zona”, afirmó.

Con una mezcla de sentimientos de alegría, nostalgia y rabia al ver todo el daño que causaron los delincuentes, el coronel Rodolfo Montero, comandante de la Policía, agradeció el apoyo de los vecinos para recuperar esta infraestructura y comprometió los mejores esfuerzos de la institución para garantizar toda la seguridad en la ciudad de El Alto.

“Paso a paso vamos a refaccionar todas las instalaciones que fueron destrozadas. La Alcaldía de El Alto nos donó sillas, sillones, garrafas, al igual que otros vecinos que hicieron donaciones. Con el apoyo de la presidenta Jeanine Áñez también subsanaremos el tema económico”, manifestó.

El coronel Juan Carlos Alarcón, comandante de la Policía de El Alto, apuntó que a pesar de los contratiempos que se vivieron, la entidad nunca dudó en mantener latente su deseo y misión de servir a la sociedad.

“Ahora restablecemos el 100% del trabajo en El Alto, pero sobre todo fortalecemos el lazo de unión entre la Policía y la sociedad. Ese abrazo entre ciudadanos y uniformados es el sentimiento que debe perdurar para siempre porque la entidad verde olivo pertenece a su sociedad y nuestro deber es colaborar a la población”, añadió.

Agradecimiento de la gente

Con evidente emoción y sin poder contener las lágrimas, Sonia Acarapi se dio el tiempo para agradecer a casi a todos los policías por haber retornado al Distrito 8, puesto que en su ausencia se incrementaron los robos, violencia a las mujeres e incluso atracos a mano armada.

“Hemos pedido todos los días a Dios que permita la vuelta de los policías para que ya no haya crímenes. Ellos tienen todo nuestro compromiso para que su trabajo se realice en las mejores condiciones y con todas las garantías”, indicó.

“Yo quiero a los uniformados porque su sola presencia ahuyenta a los delincuentes. Ahora nuestras familias volverán a estar tranquilas”, aseveró Teresa Quispe.

Colaboración edil

El subalcalde del Distrito 8, Wilfredo Sánchez, comprometió toda la cooperación edil para que los efectivos repongan lo perdido a la brevedad, es así que habrá más donaciones de mobiliario en los próximos días.