Por: Armando Aquino Huerta / 

Los golpistas difunden a diario mentiras por los medios de comunicación a su alcance -maquinaria mediática- que no son por casualidad, sino que obedecen a la estrategia de desinformar, crear caos y desestabilizar al Gobierno constitucional de Luis Arce Catacora, porque quieren engañar al pueblo boliviano, no quieren ser sancionados por los delitos cometidos durante el golpe de Estado de 2019 y el gobierno de facto de Jeanine Añez, burlarse de las víctimas y de la justicia; delitos  probados por los informes irrefutables del GIEI-Bolivia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, de la Universidad de Salamanca, del New York Times, del The Washington Post, de La Fundación Carolina de España, las leyes, decretos supremos y resoluciones ministeriales, firmadas por la gobernante de facto y sus ministros, y otros, que indudablemente los condenan;  “el sol no se puede tapar con un dedo”. Consiguientemente ellos no duermen, pero planifican dar un nuevo golpe de Estado, para eludir sus responsabilidades y quedar impunes. Realidad que pasamos a analizar.

Las observaciones impertinentes e infundadas, contra los trabajos que se realizan para el Censo de Población y Vivienda a realizarse el 16 de noviembre próximo, no fueron demostrados ante ningún tribunal, por lo que la Sala Constitucional del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz de la Sierra, tuvo que rechazarlas de plano; tales observaciones sustentadas en mentiras, tienen la finalidad de desinformar, crear caos y desestabilizar; por ello, constituye un típico afán golpista.

Boicotear la elección del Defensor del Pueblo, basado en mentiras y caprichos, después de haber aprobado las etapas de la convocatoria, preselección, evaluación y calificación, constituye otro afán golpista; porque no es difícil adivinar cómo les amenazarán a sus asambleístas para no elegir a dicho Defensor, cuyas amenazas un psicólogo las calificaría de violencia y tortura psicológica, que constituye delito porque les obligan a hacer lo que no quieren; boicot sustentado en la típica conducta dictatorial y soberbia, que nada tiene de democrática ni patriotismo, y tiene mucho de desprecio al Estado Plurinacional de Bolivia, compuesto por aimaras, quechuas y tupiguaraníes; acto que –no cabe duda está destinado a originar caos y descontento del pueblo –como en noviembre de 2019-, para dar un nuevo golpe de Estado.

La mentira cínica de escasez de maíz y la importación de maíz transgénico –que está dando origen al agio y la especulación, y que estaría afectando a los avicultores, porcinocultores, Cámara Agropecuaria del Oriente, CAO, y empresarios privados constituye otro afán golpista, con la finalidad de desinformar sobre el abastecimiento normal del maíz, para crear desconcierto y dudas en el pueblo, realizar marchas, protestas y paros, con el propósito de desestabilizar al Gobierno legalmente constituido, para luego dar un nuevo golpe de Estado; mentira que trae a colación cuando se oponían a la Ley contra la Legitimación de Ganancias Ilícitas y Financiamiento al Terrorismo CONTRA LOS NARCOTRAFICANTES, pero ninguno de estos se oponía. 

Tales manipulaciones cínicas y perversas de la realidad de los hechos y otras, basados en mentiras y caprichos –que podrían dar lugar a considerárselos campeones- porque podrían hacer creer que lloran por la muerte de una mosca, constituye el más acabado ejemplo de afanes golpistas, teniendo presente que siempre actúan con astucia.

Y así se concluye que los golpistas, no duermen y tienen afanes golpistas, por ser el más acabado ejemplo del disconforme, desesperado de desestabilizar con sus amigos internos y los gobiernos extranjeros fascistas y mercenarios, sin disimular su cinismo, al parecer por su estilo de vida, porque se oponen por oponerse –sin argumentos valederos- y seguramente se opondrán a la elección de Contralor General del Estado, porque no tienen un programa de gobierno político, económico, social, cultural para ofrecer al pueblo boliviano. (Armando Aquino es abogado penalista).

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