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EFE /Bolivia – Edición impresa

 “Les echan gases a los perros, se suben a los tejados de nuestras casas, quiebran las tuberías del gas y entran en nuestras propiedades sin permiso”, relató Lourdes Limón, residente de Sundland Park, Nuevo México, EEUU.

Limón es miembro de una delegación integrada por 40 personas de la Red Fronteriza de Derechos Humanos (BNHR, por sus siglas en inglés) que acudió  a Washington para pedir a los legisladores aprobar la nueva Ley de Mejora de la Seguridad Nacional, promovida por la demócrata Verónica Escobar en el Congreso, donde fue aprobada en septiembre, y el senador Tom Udall en la Cámara Alta, donde todavía tiene que ser ratificada.

Esta vecina de la frontera quiso llamar la atención sobre los abusos de los agentes de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés).

Desde BNHR denuncian que el Departamento de Estado de EEUU desarrolla operaciones a lo largo de la frontera sin tener respeto por las comunidades que residen en la zona y sin transparencia alguna.

En una rueda de prensa celebrada en la explanada del Capitolio, el director ejecutivo de esta organización, Fernando García, dijo: “Hay una impunidad histórica en las fuerzas del orden que se supone que deberían defender la Constitución, especialmente en la frontera”.

De esta impunidad se considera víctima Lourdes Limón, quien acusa al ICE y a la CBP de “abuso de poder”.