AFP / Bolivia – Edición impresa

Amnistía Internacional (AI) y un grupo de indígenas entregaron ayer una petición con unas 160 mil firmas en la Presidencia brasileña, pidiendo al gobierno de Jair Bolsonaro frenar la ganadería ilegal que hay en la Amazonia.

“La cría ilegal de ganado es el principal vector de deforestación en la Amazonia. Representa una amenaza, no solo para los derechos humanos de los indígenas y pueblos tradicionales que viven allí, sino también para todo el ecosistema del planeta”, afirmó Richard Pearshouse, asesor general de Amnistía Internacional sobre crisis y medio ambiente.

“Mientras el gobierno de Bolsonaro recorta la protección ambiental a nivel federal, las autoridades locales de algunos estados están permitiendo la cría ilegal de ganado, lo que destruye áreas protegidas de la selva”, añadió.

Varios activistas y representantes indígenas desplegaron una pancarta frente al presidencial Palacio de Planalto, en Brasilia, con el lema “Bolsonaro, proteja la Amazonia y a los pueblos de la selva”, antes de entregar la petición.

Además de las graves violaciones, constatamos que los indígenas, comunidades y funcionarios han recibido intimidaciones y amenazas, dijo a la AFP Jurema Werneck, directora ejecutiva de Amnistía.