AFP / Bolivia – Edición impresa

Al menos 15 civiles murieron ayer, entre ellos seis niños, en un ataque de las fuerzas sirias a un campo de desplazados de Qah, que se encuentra situado cerca de un hospital materno en el noroeste de Siria, junto a la frontera turca, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

“Las fuerzas del régimen lanzaron al menos dos misiles tierra-tierra que causaron grandes daños al campo y quemaron las tiendas de los desplazados”, según la ONG, cuya sede se encuentra actualmente en el Reino Unido, pero que cuenta con una amplia red de colaboradores sobre el terreno, se conoció.

El campo de Qah está poblado por desplazados que lograron huir del conflicto que se desató  en la provincia de Idlib y el oeste de Alepo, considerado como el último bastión opositor en el país donde el Gobierno sirio lleva a cabo una ofensiva contra las facciones armadas.

Hay versiones de que en realidad se trata de 23 personas que hubieran fallecido en este ataque.