El municipio de Montero lleva casi un mes de encapsulamiento. (Foto: RRSS)

El municipio fue aislado desde el 9 de abril porque se pronosticaban entre 400 y 600 infectados por el nuevo coronavirus; con la medida de contención, solo se registraron un centenar de casos hasta la fecha.

Veiska Soto / Bolivia Digital

Desde su aislamiento sanitario tras dar positivo al COVID-19, a pocas horas de conocerse las disposiciones de la cuarentena dinámica, el alcalde de Montero, Miguel Angel Hurtado, reconoció que su municipio es una población de alto riesgo que puede sostener una “cuarentena dura”, pero no repetir un nuevo encapsulamiento.

El burgomaestre afirmó que los 29 días de encapsulamiento fue una medida “bastante extrema” porque no se movía nada, hecho que generó que los ingresos y la capacidad económica de la población hayan disminuido.

Informó que el presupuesto de la Alcaldía no tiene la capacidad económica de realizar una nueva inversión para repartir alimentos a la población de escasos recursos. Recordó que durante el encapsulamiento se distribuyeron 10 mil canastas con alimentos, las que no llegaron a todos, ya que la población de ese municipio es de 135 mil habitantes.

“En su momento decía que Montero no aguanta un nuevo encapsulamiento, conozco la realidad de la gente, he visto que pese a que llevamos alimentos existe mucha pobreza y la Alcaldía no está en condiciones de hacer una inversión así”, subrayó.

Hurtado informó que el municipio inició un proceso de recaudación. “Estamos pensando en incentivos tributarios, pensábamos en un perdonazo al 100%”, dijo y añadió que dependerá de la recaudación para adoptar medidas, mientras tanto: “Montero es una población de alto riesgo, podemos tener una cuarentena dura, pero no un encapsulamiento”.