DEP 23 - FOTO 1 - SAMANTHA

La Paz / Julio Céspedes

Samantha pasó del futsal al fútbol y ya cosecha frutos. Mejoró su nivel al entrenarse con varones. Tiene una fuerte personalidad. Le gusta bailar.

¿Cómo te iniciaste en el fútbol?

Primero comencé a practicar fútbol sala cuando tenía cinco años porque el profesor de educación física nos puso a jugar esa disciplina.

Jugué varios años futsal en los Juegos Plurinacionales, en los primeros años no tuvimos grandes resultados, pero en 6º de primaria nos clasificamos a la fase departamental.

Después me comenzó a llamar más la atención el fútbol y empecé en la Escuela de Fútbol Coroico, primero con el profesor Iver García (dirige a los equipos infantiles) y luego con el entrenador Alberto Portugal (del equipo Sub-17).

Había pocas chicas, por lo que entrenábamos con los chicos, eso me ayudó para mejorar.

¿Cómo fue el cambio del futsal al fútbol?

Ya no había muchas chicas que practiquen futsal y eso hizo que pierda importancia, pero también la gente me decía que juegue fútbol, que es el más visto. Ahora en el fútbol me siento muy cómoda.

¿Cómo es entrenar con varones?

Con ellos es genial porque te exigen más y se tiene mayor competencia. El entrenador también pide que haga todo al nivel de los varones.

¿Tuviste inconvenientes con los chicos?

Recibí pisotones, pero me aguantaba, el profesor también me decía que sea dura, que meta cuerpo, ponga la mano y hasta que les dé un sopapo, porque tenía que defenderme. Así gané personalidad.

¿Cómo está el nivel del fútbol femenino en los Yungas?

Hay buenas jugadoras, pueden llegar a las selecciones paceñas y nacionales, como me sucedió.

¿Cómo se dio tu caso?

Después de jugar el Campeonato Interyungueño femenino en 2018 me contrató un equipo, Cafetalero Caranavi, y disputamos el torneo de la Asociación de Fútbol de La Paz (AFLP).

Ese año llegué a integrar la selección paceña Sub-16 y jugamos el Campeonato Nacional en Cochabamba, donde fuimos semifinalistas.

En esa ocasión estuvo el técnico de la Selección boliviana, Napoleón Cardozo, y me convocó para jugar este año la Liga de Desarrollo de la Conmebol Sub-19 en Argentina, donde jugamos cuatro partidos, perdimos, pero yo pude anotar un gol en el torneo, ante Uruguay.

Vestir la camiseta de la selección nacional fue un orgullo para mí, para mi familia y para mi pueblo Coroico.

¿Qué sueños tienes en el fútbol?

Quiero jugar en clubes del exterior, como Boca Juniors o Barcelona.

¿Alguna anécdota?

En Coroico me decían que no te sople el viento, porque soy flaquita.

En el Campeonato Nacional Sub-16 en Cochabamba hicimos un reto de baile, yo bailé kullawa. Me gustan las danzas, en la fiesta de Coroico bailé tinku.

Dato

Samantha Alurralde Hernández nació en Coroico, Yungas, La Paz. Tiene 15 años. Es integrante de las selecciones bolivianas juveniles femeninas.