Amparo Carvajal fue presidenta de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos en 2016. (Foto: Archivo)

• Naira C. De la Zerda/

El presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB), Édgar Salazar, denunció que Amparo Carvajal, expresidenta de la institución, recibe protección de partidos políticos y plataformas ciudadanas.

Salazar hizo público que Carvajal tiene el apoyo de partidos políticos como Comunidad Ciudadana (CC) y el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), y que se reunió con la dirigencia de Asociación de Productores de Hoja de Coca de La Paz (Adepcoca) afín a Freddy Machicado.

Todo esto para tratar de asaltar por la fuerza el departamento que la APDHB utiliza en el edificio Oruro, de La Paz.

“Hoy por la mañana (por ayer) la señora Carvajal llegó a nuestro departamento del edificio Oruro y trató de entrar reventando chapas, junto a un grupo de 20 personas que trataron de tomar el inmueble. Ya hemos agotado la vía pacífica, jamás vamos a recurrir a la violencia, como están acostumbrados los grupos que la protegen, nosotros vamos a recurrir al ordenamiento jurídico vigente en el país”, relató Salazar.

El presidente de la APDHB informó que tiene en orden la documentación que lo acredita como líder de esta organización y que como tal tomarán posesión de dos de las propiedades que Carvajal mantiene bajo su control de forma ilegal. Uno de estos es la conocida oficina de la Asamblea en la av. 6 de Agosto y un departamento en el edificio Jazmín, ambos en La Paz.

Según Salazar, Carvajal fue presidenta de APDHB desde 2016 hasta 2018. La institución no contempla ningún tipo de ampliación de mandato, por lo que fue reemplazada por Yolanda Herrera.

 “Amparo Carvajal sabe muy bien, porque ha firmado las actas, que en 2015 reescribimos los estatutos de la Asamblea y ahora se ampara en aquellos que se aprobaron en 1979 para intentar perpetuarse, incluso después de haber sido expulsada por no manifestarse por las muertes de Senkata y Sacaba en 2019”, afirmó.

Para el representante de la Asamblea, esta situación responde a intereses políticos que buscan dividir la institución, a través de la expresidenta, con la única finalidad de sembrar caos y desestabilizar políticamente el país.