El presidente Luis Arce en el XXVII Congreso Nacional Ordinario de la Fencomin, en Tarija. (Foto: Comunicación Presidencial)

Milenka Parisaca / Ahora El Pueblo Digital /

El presidente Luis Arce Catacora criticó este miércoles que la derecha pretenda dar lecciones de democracia al pueblo, cuando protagonizaron un golpe de Estado en 2019, que provocó graves violaciones a los derechos humanos y la muerte de al menos 38 bolivianos en las masacres de Senkata y Sacaba.

“Hoy el país vive un momento político trascendental, hoy tenemos a una derecha que quiere levantar la cabeza luego de haber dado el golpe de Estado en 2019, luego de que muchos de nuestros compañeros dirigentes han sido perseguidos, enjuiciados, encarcelados”, dijo el Jefe de Estado durante su participación en el XXVII Congreso Nacional Ordinario de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin) en Tarija.

Afirmó que Bolivia vive una coyuntura política trascendental porque la derecha enarbola banderas de libertad, de democracia, reivindicaciones que siempre fueron del pueblo boliviano, de los trabajadores.

Recordó que en 2020 estos sectores populares derrotaron a esta élite integrada por neoliberales como Jeanine Añez, Luis Fernando Camacho y otros que llegaron al poder a través de un golpe.

“La derecha pretende enseñarnos a defender la democracia a quienes han puesto en las carreteras su sangre para defender la democracia, (…) a nosotros, quienes hemos defendido no solo ahora, sino en una lucha permanente de nuestros cooperativistas mineros este Estado Plurinacional de Bolivia que hoy lo llama a defenderlo”, señaló.

Destacó que con la lucha de obreros del subsuelo y otros sectores sociales se recuperó la democracia con un contunde voto popular en las urnas el 18 de octubre de 2020, que eligió “un Gobierno del pueblo y para el pueblo”.

En ese contexto manifestó que el congreso cooperativista cobra relevancia porque es menester recordar que muchos dirigentes obreros fueron perseguidos y encarcelados por el régimen golpista, pero también fueron actores principales para la recuperación de la democracia.

Ponderó el papel histórico de los mineros cooperativistas y otros sectores sociales, que echaron del poder al entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, que pretendió enajenar los recursos naturales como el gas y otros a empresas transnacionales.