(Foto: Comunicación Presidencial)

• Frank Ibañez/

En una conferencia magistral en la Universidad de Yale, Estados Unidos, el presidente Luis Arce destacó el éxito del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP) porque constituye a Bolivia en una economía emergente en la región con un crecimiento sostenido, reducción de la pobreza y control de la inflación.

“Nosotros en un principio no encontramos un modelo alternativo al neoliberalismo y empezamos a trabajar para cambiar esto (…) Tenemos que dejar muy en claro que los modelos económicos tienen un gran problema que es lo social, porque deben resolver los problemas de la gente. Y el neoliberalismo, como un sistema de mercado, no toma en cuenta las necesidades de la gente”, sostuvo.

Explicó que el modelo neoliberal fue aplicado en el país por más de 20 años sin resultados. Pero desde la implementación del MESCP se logró el objetivo social, en primera instancia, con la nacionalización de los hidrocarburos para luego permitir una redistribución de los ingresos a favor de la población.

Detalló que el modelo busca que el país sea productivo y no solo productor de servicios. Busca nacionalizar los recursos naturales para beneficiar a su población y enfocar los excedentes para la redistribución equitativa.

 “El problema era muy sencillo de evaluar. El Estado tenía que intervenir para redistribuir los recursos de mejor manera, ya que había mucha inequidad. El Estado tiene la responsabilidad y la obligación de participar en favor de la población. El mercado por sí mismo jamás resolverá los problemas. El Estado debe ser el encargado de resolver esos problemas”, destacó.

El modelo boliviano —refirió— se caracteriza por priorizar la demanda interna y la inversión pública, a diferencia del esquema neoliberal, que apunta al libre mercado.

Especificó que se identificaron sectores estratégicos como la electricidad, minería, hidrocarburos, que permitieron la industrialización del país para la redistribución de los recursos.

La primera etapa del MESCP fue de 2006 a 2019. En 2020 este modelo económico fue paralizado por el régimen transitorio de Jeanine Añez, pero luego fue reanudado desde noviembre de ese año, y ahora está vigente en Bolivia y es un éxito.

“Con el modelo económico nosotros estamos fundamentados en el crecimiento no del mercado en sí, sino de la gente, en ofrecerle una mejor vida a los bolivianos”, afirmó Arce.

Añadió que desde 2006 hasta 2019, con este modelo, Bolivia registró un crecimiento sostenido y arrojó resultados “mejores” que con el modelo neoliberal, como la reducción de la pobreza, la desigualdad, entre otros indicadores sociales.

“Nuestro modelo tiene un impacto muy positivo en el crecimiento”, enfatizó.

Remarcó que a Bolivia “no le preocupa la inflación” porque cuenta con una de las tasas más bajas en el mundo y con la “replicación” del modelo económico desde 2020 se consolidaron nuevamente los buenos resultados, como el aumento de la balanza comercial; la reducción del desempleo, de la pobreza; el incremento del salario; de la expectativa de vida en 11 años y otros.

“Tenemos un país más saludable, un mejor país, una mejor sociedad, y eso ha tenido un impacto en la cantidad de años que una persona debe tener como expectativa de vivir en el momento de su nacimiento”, puntualizó.

El presidente Luis Arce en entrevista con RT en Español.

En entrevista con RT en español, Arce declaró: “Son evidentes las altas presiones inflacionarias que estamos viendo en EEUU, Europa y varios países. No es el caso de Bolivia. Felizmente nosotros estamos controlando adecuadamente la inflación, pero nos preocupa porque esto viene por muchos problemas que se están arrastrando, propios del sistema capitalista, por una parte, pero profundizados por lo que ocurrió con el Covid-19 y por lo que está ocurriendo con el problema entre Ucrania y Rusia, precisamente”.

El Estado Plurinacional pide medidas que garanticen la soberana industrialización de litio

Durante su intervención en el 77° Periodo de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el presidente Luis Arce demandó medidas que garanticen la soberanía del Estado boliviano sobre sus recursos naturales, como el litio y su industrialización.

“Naciones Unidas debe tomar medidas contra todos aquellos países que no respeten la soberanía y que enfrentan a pueblos por el control de sus recursos naturales estratégicos. No somos fichas de tableros de ajedrez, somos pueblos que trabajan día a día para salir adelante y tenemos todo el derecho de decidir sobre nuestros recursos naturales”, manifestó en su discurso.

El presidente Arce planteó 14 propuestas ante la ONU. La séptima es “la industrialización del litio para beneficio de los pueblos y pilar fundamental para la transición energética”.

“Ratificamos la soberanía sobre nuestros recursos naturales como el litio, su industrialización, el beneficio orientado hacia el bienestar de los pueblos, no de las transnacionales ni de un pequeño grupo privilegiado. Insistimos en la apropiación soberana del excedente económico para ser redistribuido especialmente entre la población de menores ingresos”, enfatizó el mandatario.

Arce destacó que Bolivia es el país con la mayor cantidad de recursos de litio en el mundo. Dijo  que como Estado se pretende que el ‘oro blanco’ no siga el camino de otros recursos naturales, que bajo el colonialismo y el modelo capitalista solo sirvieron para enriquecer a pequeños grupos.

Bolivia tiene las reservas más grandes de litio en el mundo. La prioridad del Gobierno es su industrialización. (Foto: Archivo)

Expresó que como país “rechazamos todo tipo de injerencia y afanes de desestabilización de la democracia en nuestro país, con el propósito de controlar el litio”, en referencia a lo manifestado por la jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, quien en julio dijo que el llamado “triángulo del litio”, conformado por Bolivia, Argentina y Chile, se encuentra en la mira del país norteamericano.

En entrevista con RT en español, el mandatario expresó que se busca industrializar el litio y poner a disposición del planeta las baterías (de litio) bolivianas, fabricadas en Bolivia, para que se acelere el cambio de la matriz energética de los vehículos.

“Lamentamos mucho que existan ciertos intereses en nuestro país. Lo vemos por las declaraciones de algunos personeros de los Estados Unidos de mirar al triángulo del litio, estamos hablando de Chile, Argentina y Bolivia.

Sostuvo que se va a industrializar el litio de la “mejor manera posible y de forma soberana” y no se va a permitir la intromisión de ningún país ni de ninguna transnacional.

“Por lo tanto el mensaje es muy claro, pueden tener todos los recursos para financiar el golpe de Estado, que lo han hecho en el pasado, pero la decisión del pueblo boliviano es inquebrantable, lo demostraron en octubre de 2020 eligiendo un gobierno democrático. Nosotros no vamos a defraudar esa confianza. Vamos a industrializar el litio de forma soberana y a beneficiar mayoritariamente al pueblo boliviano”, enfatizó.