Los itonama fueron encontrados por el padre Lorenzo Legarda en 1704. La danza de los macheteros proviene de la región de las llanuras de Moxos, hacia donde la etnia migró. (Foto: RRSS)

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Andrés Guayocho organizó a su pueblo para defender sus derechos, pero murió por reivindicar su pensamiento ante las autoridades del entonces gobierno de Gregorio Pacheco.

El historiador beniano José Nogales explicó que Andrés Guayocho era un indígena de la etnia itonoma y lideró uno de los movimientos más importantes en las tierras bajas, en busca de la Loma Santa.

“Loma Santa era un lugar que los nativos consideraban como una especie de utopía. Ellos esperaban encontrar un sitio donde puedan reconstruir su hogar, vivir en paz, tranquilos, sin la influencia de los blancos, sin explotación”, añadió.

En 1887, cuando la administración de Gregorio Pacheco decidió dar continuidad a la explotación de los indígenas en el departamento del Beni, Guayocho se rebeló contra esa forma hegemónica de poder y organizó movimientos de resistencia para no perder su libertad.

Nogales explicó que si bien no se tiene una fecha exacta de su deceso, se cree que fue a finales de mayo, con el ingreso del ejército hacia las tierras indígenas.

En ese contexto, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce, en un mensaje en su cuenta de Twitter, destacó la lucha del líder indígena beniano.

“Nuestro homenaje al cacique Andrés Guayocho que en 1887 encabezó un levantamiento contra los terratenientes gomeros que esclavizaban a los indígenas en Beni y a quien los patrones asesinaron. Ahora en nuestro Estado Plurinacional todas y todos tenemos los mismos derechos”, escribió.

HISTORIA

En 1880, en pleno auge de la goma, empieza la migración desde los departamentos de La Paz, Santa Cruz hacia los pueblos del Beni. “Es ahí donde la gente comienza a adueñarse de las tierras, entre otras cosas, el papel de Andrés Guayocho es generar un movimiento indígena para establecer su libertad, donde puedan vivir en paz y tranquilos, sin influencia de los blancos, ni explotación”, añadió.

“Lo que pasó con Guayocho es que se lo castiga, por incitar a una rebelión contra las autoridades locales republicanas, pero no sólo a él sino a todas las personas que lideraron el movimiento”, sostuvo.

El historiador mencionó que todos los indígenas que se sublevaron fueron castigados en el atrio de la capital de Trinidad, pero lo más cruel fue que no murieron inmediatamente, sino en el transcurso de la semana o meses, por las heridas que les dejó la golpiza.

Nogales agregó que la mayoría de estos pueblos se encuentra en lo que actualmente es el Tipnis (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure).

“Guayocho es una de las figuras representativas del siglo XIX, representa la lucha por la emancipación de los indígenas”, dijo.