Por primera vez en casi una década, un titular de exteriores de Chile asistió a la celebración del Día Nacional de Bolivia en el Consulado de Santiago.

La ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, lo hizo en la celebración nacional.

No es un hecho casual. Los presidentes de Bolivia, Luis Arce, y de Chile, Gabriel Boric, ambos de corte progresista, han avanzado de forma significativa en las relaciones bilaterales.

Y lo han hecho con la predisposición de continuar en una agenda común y en el marco del respeto y la soberanía.

En la reunión bilateral que sostuvieron ambos mandatarios en Bogotá en el marco de la toma de posesión del presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, se refrendó la declaración que Urrejola y su par boliviano, Rogelio Mayta, firmaron en el Mercosur para retomar la hoja de ruta de 2021.

Fue en esa ciudad capital donde, rompiendo el protocolo, ambos jefes de Estado en traje formal, camisa blanca y sin corbata, caminaron por una calle de forma distendida y cordial.

Arce calificó el encuentro como “grato” y anunció que con su par del vecino país encaminan un inédito pacto para hacer más ágil el libre tránsito boliviano por territorio chileno. También está en marcha el fortalecimiento del comercio por el puerto de Arica, el combate al contrabando y la trata y tráfico de personas.

El ánimo de ambos refleja el buen momento de la relación que va a paso firme en el tratamiento de temas como la integración y cooperación económica y comercial, libre tránsito, integración física y cultural, medio ambiente, turismo, educación, combate al narcotráfico y recursos hídricos transfronterizos.

Otro asunto de interés mutuo es la explotación del litio, un mineral clave en la electromovilidad del que Bolivia y Chile tienen las mayores reservas del mundo.

Antes de la investidura de Boric, Arce le expresó sus felicitaciones y auguró que su investidura permitiría fortalecer los lazos de hermandad y crear puentes de integración. Y no se equivocó.

Y como el mismo Presidente lo dijo, ambos comparten una larga historia de lucha y resistencia latinoamericana.

De momento, los nuevos aires que soplan en Chile desde la asunción de Boric permitió que las cancillerías de ambos países emitieran el pasado 21 de julio, en Asunción, Paraguay, un comunicado conjunto subrayando la “necesidad de iniciar una nueva etapa bilateral”.

A nivel diplomático, la relación entre ambos países permaneció suspendida desde 1962, con un breve paréntesis entre 1975 y 1978, a causa de la histórica controversia por el reclamo marítimo boliviano.

Desde 1978, Bolivia y Chile se mantienen sin relaciones diplomáticas, sosteniendo solamente relaciones a nivel consular.