Las autoridades de Indonesia cifraron este martes en 268 los muertos y en más de 1.000 los heridos por el terremoto de magnitud 5,6 que la víspera sacudió la isla indonesia de Java. (Foto: Andina)

Agencias /

El número de fallecidos a causa del terremoto que se produjo en Java Occidental, en inmediaciones de la ciudad indonesia de Cianjur, aumentó a 268, según el último reporte local de la Agencia Nacional para la Gestión de Desastres (BNPB, siglas en indonesio). Entretanto, el número de heridos se estima en 1.083 y 151 personas siguen desparecidas.

La mayoría de las víctimas del sismo de magnitud 5,6, ocurrido la tarde del lunes, a 75 kilómetros de Yakarta, murieron aplastadas por el colapso de los edificios, detallaron las autoridades, de acuerdo con el medio DW.

El gobernador de la Java Occidental informó además que muchas de las víctimas son niños que se encontraban en la escuela cuando golpeó el terremoto, cuyo hipocentro se situó a 10 kilómetros de profundidad.

El terremoto sacudió la provincia de Java Occidental, la más poblada de Indonesia con casi 50 millones de habitantes, y, hasta la mañana de este martes (22.11.2022), se registraron 118 réplicas, con magnitudes entre 1,5 y 4,2.

Contrarreloj: búsqueda de supervivientes

En cuanto a los daños causados en materia de infraestructura, las autoridades reportaron este martes que 22.000 viviendas fueron destruidas y más de 58.000 personas han sido desplazadas.

El presidente de Indonesia, Joko Widodo, visitó hoy las zonas afectadas, mientras que los servicios de emergencia trabajan contra reloj para rescatar a víctimas de entre las casas derruidas y de los corrimientos de tierra provocados por el sismo.

Widodo visitó a las víctimas alojadas en tiendas de campaña y prometió ayudas para reconstruir las viviendas destruidas o dañadas, según un comunicado de BNPB. La agencia señaló que está siendo difícil llegar a algunas zonas aisladas debido a que las carreteras han sido afectadas por corrimientos de tierra.

Dimas Reviansyah, un socorrista de 34 años, explicó que sus equipos usan motosierras y excavadoras para abrirse paso entre los árboles caídos y los escombros hasta las zonas donde creían que podían encontrar civiles. “No he dormido desde ayer, pero tengo que seguir porque hay víctimas que no fueron encontradas”, dijo.

Luto y hospitales improvisados

Aquellos que sobrevivieron acamparon al aire libre en una oscuridad casi total, rodeados por escombros, cristales rotos y grandes cascotes de hormigón. Los doctores trataban a los pacientes en el exterior en hospitales de campaña levantados improvisadamente después del terremoto, que se sintió en la capital Yakarta.

Familiares de luto esperaban que las autoridades les entregaran los cadáveres para enterrarlos siguiendo el rito islámico. En un refugio en la localidad de Ciherang, cerca de Cianjur, los evacuados estaban sentados en lonas en medio de una fría mañana. Bebés y niños dormían bajo la atenta mirada de sus madres exhaustas.

El sismo no fue muy potente, según los estándares en Indonesia, pero fue a poca profundidad y afectó a una zona montañosa. Según el diario The Jakarta Globe, Widodo ha prometido que las casas destruidas se reconstruirán resistentes a los habituales terremotos en esta región.

Los sismos son frecuentes en el país asiático, que se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría de ellos moderados.