DW/Australia – Edición impresa

Australia lanzó ayer una operación de rescate a gran escala para ayudar a las miles de personas que, huyendo de los incendios que asolan varias zonas del país y lugares turísticos, pasaron la noche de Año Nuevo refugiadas en las playas.

Barcos y aviones militares fueron desplegados con equipos de emergencia para proporcionar ayuda humanitaria y evaluar los daños, en uno de los peores días de la crisis causada por los incendios forestales de Australia, que ya dura varios meses.

En las comunidades costeras, miles de turistas y habitantes se refugiaron de las llamas la noche del martes en los clubes de surf, ya que los cortes de electricidad y los daños en las torres de telecomunicaciones derribaron las líneas telefónicas e internet.

El comisionado del Servicio de Bomberos Rurales de Nueva Gales del Sur (NSW), Shane Fitzsimmons, dijo que los servicios de emergencia enfrentaron un “verdadero desafío” al tratar de ayudar a las personas heridas en áreas aisladas. 

Los incendios siguen causando estragos en todo el país y los hogares y las vidas siguen estando amenazadas en el estado de Victoria. Se estima que el Ejército podría tardar días en llegar a zonas remotas.