Varios grupos de colectivos ciudadanos y autoridades tejieron redes de solidaridad durante estos nueve días de cuarentena en favor de las familias más vulnerables. (Foto: Banco de Alimentos - Bolivia)

Jorge Castel / Bolivia Digital

Varios grupos de colectivos ciudadanos y autoridades tejieron redes de solidaridad durante estos nueve días de cuarentena en favor de las familias más vulnerables. 

En Santa Cruz, el gobernador Rubén Costas informó que la iniciativa denominada Banco de Alimentos será complementaria a las medidas lanzadas por el Gobierno.

Para cumplir el objetivo la Gobernación destinará hasta el 70% del presupuesto del desayuno escolar, y lo mismo hace el Gobierno Municipal con otros ítems. A esto se suma el apoyo de una cadena de supermercados cruceña que respaldará esta estrategia.

En Quillacollo, Cochabamba, se creó la “canasta solidaria”. Los funcionarios ediles donaron el 40% de sus sueldos para comprar víveres que serán distribuidos en los 10 distritos del municipio donde se beneficiarán unas 500 familias.

En Potosí, 700 trabajadores del Servicio Nacional de Caminos (Sedcam) donarán entre Bs 50 y Bs 100 para ayudar a las familias de escasos recursos.

“Esto es un aporte voluntario y nació a sugerencia de los compañeros para entregarlo a quienes no han sido beneficiados con la canasta familiar, se descontará en el sueldo de abril”, informó el representante de los trabajadores de esa institución, Elvis Bastideiro.

La suma alcanzaría a unos Bs 35 mil para la compra de víveres.

En el caso de empresas, la Cervecería Boliviana Nacional puso a disposición sus camiones para el transporte de ayuda gubernamental y una donación de Bs 3,9 millones para equipamiento médico.

Además, el alcalde del municipio paceño de Mocomoco, Elías Mollehuanca, donó su salario para la compra de insumos de bioseguridad para autoridades sindicales y originarias, quienes apoyan las tareas de control para el cumplimiento de la cuarentena.