AFP / Bolivia Digital

El Banco Mundial (BM) advirtió el jueves que la pandemia del coronavirus y las políticas gubernamentales para evitar la propagación de la enfermedad podrían alterar las cadenas de suministro de alimentos, amenazando potencialmente la disponibilidad, incluso si los precios se mantienen estables en 2020.

En su reporte de abril ‘Perspectivas de los mercados de productos básicos’, el BM señaló que los precios de los productos agrícolas probablemente se mantendrán más estables que los del petróleo, los metales y otros materiales industriales, cuya demanda cayó debido a los confinamientos y otras medidas impuestas por los gobiernos para combatir la COVID-19.

“Los productos agrícolas están menos vinculados al crecimiento económico y solo registraron bajas menores en el primer trimestre de 2020, a excepción del caucho, que se utiliza en el transporte”, señaló el informe.

Aunque se espera que los precios se mantengan “en general estables” este año, “dado que los niveles de producción y las existencias de la mayoría de los alimentos básicos se encuentran en niveles récord”, el BM dijo que los productores podrían “enfrentar interrupciones en el comercio y la distribución de insumos como fertilizantes, pesticidas y disponibilidad de mano de obra”. 

“Las interrupciones de las cadenas de suministro ya han afectado las exportaciones de productos perecederos de los mercados emergentes y de los países en desarrollo, como flores, frutas y verduras”, agregó.

John Baffes, economista del Banco Mundial y coautor del informe, dijo que las exportaciones de flores a Europa desde Kenia y Tanzania «colapsaron», y que los proveedores de frutas y verduras del norte de África también están sufriendo. 

“Podemos ver cuán complejas son esas cadenas de suministro”, dijo Baffes a AFP. 

Otros países han puesto barreras al comercio: Rusia limitó las exportaciones de maíz y Vietnam restringió las de arroz.

“Aunque estas medidas aún no se han utilizado ampliamente, podrían generar problemas si se usan ampliamente”, indicó la organización en el informe.

Con respecto a los precios de la energía, el Banco Mundial prevé una caída de 40% en 2020, antes de experimentar un “rebote considerable” en 2021.

Se espera que los precios del petróleo promedien los 35 dólares por barril en 2020, por debajo de los 61 dólares por barril el año pasado. 

Sobre los precios de los metales, que también están vinculados con la expansión de la actividad económica mundial, la proyección es que caigan un 13%, con el cobre y el zinc especialmente afectados. 

El informe también ve potenciales “impactos duraderos” a largo plazo en los mercados de productos básicos, que afectarían tanto a los exportadores como a los importadores.