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Bolivia Digital

La presidenta Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia, Jeanine Añez, declara personas no gratas a la embajadora de México, María Teresa Mercado; a la encargada de Negocios de España, Cristina Borreguero; al cónsul de España, Álvaro Fernández; y al grupo de los “presuntamente encapuchados armados” que trataron de ingresar a la residencia mexicana; y les da un plazo de 72 horas para que abandonen el país.

“Este grupo de representantes de México y España ha lesionado gravemente la soberanía y la dignidad del pueblo y del Gobierno Constitucional de Bolivia”, dijo en conferencia de prensa desde Palacio de Gobierno, en la ciudad de La Paz. 

Reprochó la conducta hostil de los diplomáticos españoles que el viernes—27 de diciembre de 2019—intentaron ingresar supuestamente armados y encapuchados a la residencia de la Embajada de México en Bolivia, ubicado en el barrio La Rinconada, donde se encuentran asilados exautoridades del gobierno de Evo Morales, entre ellos el exministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, acusado por sedición y terrorismo.

 “Son hechos que no podemos dejar pasar y han generado consecuencias. Lamentamos profundamente la explicación inconsistente ofrecida por este grupo de diplomáticos, quienes afirmaron que han montado semejante atropello para cumplir una visita de cortesía”, sostuvo la Jefa de Estado boliviano.

A su turno, la canciller Karen Logaric, explicó que Bolivia tomó la decisión de expulsar a los diplomáticos de acuerdo a protocolos de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas y consulares que faculta al Estado anfitrión declarar persona no grata a los funcionarios que contravinieran las normas.

“En este caso ha habido una clara violación de la soberanía del país, un exceso de parte de los diplomáticos que han actuado en esa coyuntura que se dio el viernes y no teníamos ninguna otra posibilidad sino de aplicar la Convención de Viena y pedir que se los retire del territorio boliviano”, afirmó.

Longaric aclaró que esa decisión no implica la ruptura de relaciones diplomáticas sino exige a los Estados, en este caso México y España, que acrediten nuevos funcionarios para remplazar a “estos que violaron la soberanía y no respetaron las normas bolivianas”.

El resguardo policial en la residencia de la embajada de México es “bastante fuerte” aseguró el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, desde Cochabamba.

Dijo que la embajadora de México pidió resguardo, mediante cartas, en tres oportunidades; y que según información de inteligencia existen grupos que amenazan con quemar la residencia puesto que culpan a Juan Ramón Quintana de la debacle del Movimiento Al Socialismo (MAS).