Por: Freddy Mamani Laura/

Hace algunos días celebramos 197 años de independencia de nuestra Bolivia. El hecho de que nuestro país se haya fundado un 6 de agosto de 1825, y el conmemorar esa fecha, no significan ninguna contradicción con el Estado Plurinacional. La independencia de Bolivia es un acontecimiento histórico, así como lo es el surgimiento del Estado Plurinacional en 2009. Desde su fundación hasta el presente, somos los que hemos hecho nuestra historia.

Sabemos bien que en 1825 se fundó una república que les dio la espalda a las mayorías. El establecimiento del nuevo Estado fue un hecho y los criollos se independizaron, pero las grandes mayorías sostuvieron al país con tributos y trabajo en las minas. Es decir, nuestras abuelas y abuelos construyeron y sostuvieron al país con su sudor y sangre, por eso, aunque no fueron tomados en cuenta, su trabajo y esfuerzo fueron base del nacimiento del nuevo Estado.

Pero, la historia no se detuvo. Las luchas de Apiaguaiki Tumpa y Zárate Willka; la participación de nuestros abuelos en la Guerra del Chaco (1932-1935); el Congreso Indígena (1945); el levantamiento popular de 1952; el surgimiento del indianismo y el katarismo; las movilizaciones de los años 2000, 2001, 2003 y 2005; la elección del primer presidente indígena; la nacionalización de los hidrocarburos; la Asamblea Constituyente, etc., cambiaron el contenido de Bolivia. Desde que nació el país hasta el presente, hemos vivido procesos de lucha protagonizados por nuestros pueblos y que le han dado sentido a la patria. Son estas luchas de los pueblos las que, en última instancia, le dan contenido a Bolivia.

En 1825 nace el Estado boliviano dominado por minorías, pero nuestros pueblos, mediante su lucha, cambian el rumbo del país en distintos momentos, hasta lograr la transformación del Estado Republicano en un Estado Plurinacional. Y no se trata de un simple cambio en el nombre del país; se trata de una transformación profunda; de la democratización de la política y de la riqueza; del reconocimiento de la diversidad institucional como parte del Estado; del derrumbamiento de los privilegios de casta heredados de la Colonia.

Estos cambios profundos son los que provocaron que los grupos de poder, al verse afectados, ejecuten un nefasto golpe de Estado en 2019. Pero, recuperamos la democracia y reactivamos la economía. Ahora, como nos lo recordó nuestro hermano presidente Lucho Arce, en su discurso del 6 de agosto, estamos en el camino del crecimiento económico.

Gracias a nuestro Modelo Económico Social Comunitario Productivo, desde que se inició este proceso histórico, se redujo la pobreza extrema de 37% al 12% y la pobreza moderada de 59% a 37%. Nuestra economía creció en un 6,1% en 2021. Hoy el país está por el camino de la industrialización y, para ello, se implementará el Plan de Reconstrucción Económica hacia la Sustitución de Importaciones.

Recordamos la fundación de nuestra patria para ver el recorrido y las luchas de nuestros pueblos, para entender cómo es que logramos cambiar este país, porque Bolivia es el fruto del esfuerzo de quienes habitamos esta tierra. Bolivia es un Estado Plurinacional por la lucha de sus pueblos y va a lograr más avances por esa misma lucha.