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Redacción central – Edición impresa

La ministra de Medio Ambiente y Agua, María Pinckert, hizo un llamado ayer a las Naciones Unidas para que apoyen a  Bolivia en la restauración y protección de los ecosistemas afectados por los últimos incendios, como la Chiquitania. 

“No nos olvidemos que Bolivia da oxígeno al mundo, salvemos Bolivia, salvemos a la Chiquitania, que es de todos”, enfatizó Pinckert en su intervención en la cumbre climática de la COP25, que se realiza en Madrid, España.

Entre agosto y septiembre de este año se produjo un incendio de magnitud en la Chiquitania. De acuerdo con organismos ambientalistas internacionales, 3,5 millones de hectáreas ardieron en Santa Cruz. De esta cifra, 1,3 millones corresponden a áreas protegidas, 2,2 millones a bosques y más de 1 millón a pastizales.

La autoridad indicó que la deforestación se acrecentó en el país en los últimos años, debido a lo que denominó una “inadecuada política ambiental”.

A esto se suman, dijo, los efectos de los incendios registrados este año, que consumieron 5,4 millones de hectáreas en todo el territorio y que afectaron a bosques de la Chiquitania, los parques Tunari y Madidi, entre otros.

La ministra también ratificó el apoyo de Bolivia a las acciones del Acuerdo de París.

“Queremos que nos acompañen y sean testigos de que Bolivia quiere luchar juntamente con ustedes y con los pueblos de la Tierra para avanzar hacia un mundo más sostenible y justo, a través de una nueva relación de nuestra especie con la naturaleza”, manifestó.