Infografía: Iván Laime

Gabriela Ramos y Ángela Márquez / Edición impresa

El ministro de Salud, Marcelo Navajas, afirmó ayer que hasta fines de julio Bolivia contará con más de 600 respiradores en operación, con la meta de fortalecer el sistema sanitario nacional para enfrentar y contener el avance del coronavirus. 

“Más de 600 respiradores estarán en el país antes de fines de julio, y sobre todo lo que queremos es que no haya tantos pacientes que tengan que ser intubados”, señaló el titular de la cartera de Salud, en el marco de una conferencia de prensa ofrecida por la ministra de Comunicación, Isabel Fernández, y representantes de la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (AISEM), para aclarar algunos aspectos sobre la compra de respiradores a una firma española. 

Navajas adelantó que hoy llegará el primer lote de respiradores convencionales. Inmediatamente serán distribuidos a las diferentes unidades de terapia intensiva, para fortalecer la atención de pacientes con coronavirus grave. 

Un segundo lote arribará a suelo boliviano el viernes y paulatinamente irán llegando estos equipos, adquiridos por el Gobierno nacional para la lucha contra el COVID-19. 

La pasada semana llegó un lote de 170 respiradores, sin embargo, la adquisición fue cuestionada debido a que estos insumos son usados para atender situaciones de emergencia. 

Navajas aseguró que este equipamiento fue adquirido de manera transparente y aseguró que son útiles para salvar vidas. 

“Afirmo de manera categórica que estos equipos, de la marca Respira, van a servir para salvar muchas vidas en los lugares donde no se cuente con servicios de terapia intensiva. No hubo sobreprecio en la compra y el Gobierno boliviano no pagó un precio menor ni mayor al de productos similares, pagó el precio que se comercializa en los mercados mundiales”, sostuvo.

 Los equipos fueron adquiridos por 27.683 dólares la unidad, cumpliendo los protocolos establecidos por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y los procedimientos establecidos en el Decreto 4274, que autoriza la adquisición directa de máquinas para la atención de la emergencia por el coronavirus. 

Comunicó, además, que la empresa proveedora de los respiradores cuestionados, GPA Innova, actualizará su software “sin ningún costo adicional para el Estado”. 

No hay sobreprecio 

El director general Ejecutivo de la AISEM, Geovani Pacheco, aseguró que el país adquirió los respiradores a un precio menor en comparación al que cancelaron países vecinos por máquinas similares. 

Pacheco aseguró que se hizo un análisis comparativo de costos con naciones como Brasil y Chile, que pagaron 29 mil dólares y 33 mil dólares por equipo, respectivamente. 

La autoridad aclaró que debido a la coyuntura mundial, en la que cientos de países demandan comprar estos respiradores, existe un incremento en los costos, así como en otros insumos médicos. 

Sostuvo que la adquisición no vulnera ninguna de las normas vigentes en el país ni las especificaciones del BID. 

Aunque el proceso de compra se hizo de manera directa, este se encuentra avalado por informes técnicos, jurídicos necesarios, que garantizan la transparencia y son de conocimiento del BID. 

 BID dio su aval para la compra de equipos 

La ministra de Comunicación, Isabel Fernández, dio a conocer la declaración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre la compra de los respiradores de la marca Respira que adquirió Bolivia. 

“En el marco de los esfuerzos del sistema de salud frente a la amenaza del coronavirus, el Ministerio de Salud de Bolivia identificó, con base en un análisis de acciones inmediatas y necesarias para atender la pandemia, la compra de 170 respiradores de fabricación española marca Respira”, leyó. 

Agregó que estos equipos fueron considerados pertinentes para responder al incremento de pacientes con COVID-19 que requerirán ventilación mecánica en municipios donde se carezca de servicios de terapia intensiva, y complementarán el conjunto de servicios y equipos médicos en hospitales de tercer nivel. 

“Tras la solicitud del Gobierno de Bolivia, el BID facilitó la compra de estos equipos como parte de los recursos de financiamiento que por hasta $us 82 millones fueron reasignados a la atención de la pandemia”, continúa el texto. 

La contratación de bienes y servicios financiados por el BID la realizan las agencias ejecutoras que dependen de la entidad gubernamental encargada del proyecto, para lo cual llevan adelante la solicitud, recepción, y evaluación de ofertas y la adjudicación de contratos. 

El BID examinó los procedimientos de licitación y el contrato con el objetivo de observar que el proceso se lleva de acuerdo con los procedimientos convenidos. Asimismo, junto a los organismos ejecutores, el BID da seguimiento a los proyectos, y efectúa revisiones y verificaciones, así como al resultado de estos esfuerzos y la experiencia adquirida. 

La titular de Comunicación indicó que el BID siguió los conceptos mencionados, analizando la solicitud del organismo ejecutor, el contrato entre partes, las figuras legales y los argumentos técnicos del ejecutor, tras lo cual dio la no objeción al proceso. El resultado a la fecha es la disponibilidad en el país de los mencionados 170 respiradores en un lapso muy breve, considerando la complejidad del proceso y la gran demanda de equipos médicos que hay en el mundo. 

“El BID seguirá colaborando con los esfuerzos para mitigar el impacto de la pandemia en Bolivia y en la región”, finalizó. 

 Antecedentes 

La pasada semana arribaron 170 respiradores, adquiridos a una empresa española. 

Ante las denuncias de mala adquisición y sobreprecio, el Gobierno aclaró los costos y condiciones para la compra de los equipos.