Bolivia es el nuevo nombre del periódico estatal que surge en momentos de urgente pacificación del país. Con la presente edición se pretende iniciar una etapa de este medio al servicio de los mayores intereses de la patria, de los principios democráticos, la pluralidad y el respeto a los derechos consagrados en la Constitución Política del Estado (CPE).

Este medio renace en sus versiones escrita y digital en un período de transición constitucional de un gobierno provisional que tiene como máxima misión llamar a elecciones transparentes que le devuelvan el poder al pueblo y la fe en su voto.

El periódico Bolivia rescata la bandera nacional, la wiphala y el patujú en su portada como símbolos patrios reconocidos en nuestra Constitución, y por eso confía en que es posible un país unido en todas sus diversidades.

Bolivia apuesta por la libertad de prensa y de expresión, que respete la convivencia entre bolivianas y bolivianos, y reivindica la voz propia de sus 36 naciones indígenas originarias y campesinas.

No es desconocido que el país enfrenta una difícil situación política debido a que sectores afines al anterior gobierno de Evo Morales se resisten al mandato transitorio de la presidenta Jeanine Áñez, tras la renuncia del ex jefe de Estado.

Sin embargo, los mecanismos de protesta que ha empleado el Movimiento Al Socialismo han pasado de ser acciones vandálicas hasta llegar a operaciones subversivas. La Presidenta en una reciente conferencia de prensa denunció la presencia de grupos subversivos armados que atentan en contra de la infraestructura de YPFB y los servicios básicos, y lanzó una advertencia de firmeza.

En medio de este contexto, una misión de la Organización de las Naciones Unidas llega a Bolivia para coadyuvar en el diálogo entre los sectores en conflicto, a fin de pacificar al país y garantizar elecciones limpias, luego de que la Organización de los Estados Americanos (OEA) confirmó el fraude electoral.

El Gobierno de transición también le ha pedido a Evo Morales dejar de enviar mensajes de confrontación desde México y respetar su condición de asilado, pues no solo dijo que continuarán estos movimientos de protesta hasta sacar a los “golpistas” del poder, sino que se siente en la capacidad de “pacificar” al país.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, afirmó que la auditoría determinó un fraude indiscutible en todas las fases del proceso electoral y que Evo se dio un “autogolpe”.

El desafío ahora es pacificar al país desde todos los niveles del Estado, con la participación de la sociedad, las instituciones y los propios partidos políticos, debido a que la escalada de violencia no solo interrumpió la vida diaria de los ciudadanos, sino que también afectó seriamente al aparato productivo y a las exportaciones.