El Gobierno de Chile también habilitó un campamento en la ciudad de Iquique por el que pasaron miles de connacionales antes de retornar a Bolivia. (Foto: AFP)

Reynaldo J.  González / Bolivia Digital

El cónsul de Bolivia en Santiago de Chile, Gonzalo Montenegro, dio a conocer hoy que el auxilio a miles de compatriotas varados en el país vecino a causa de la emergencia del coronavirus (COVID-19) y el cierre total de fronteras del país, es coadyuvado por el Gobierno de Chile, empresarios privados e incluso representantes de la Iglesia católica.

“El Consulado no dispone de recursos para asistirlos. Lo que hemos hecho es pedir a algunas empresas que tienen relación con Bolivia que nos ayuden por medio de la Iglesia y esta ayuda ha funcionado en pequeña escala. En gran escala está funcionando el apoyo que nos da el Gobierno chileno al darnos refugios, alimento y atención médica”, explicó a un medio oficial del país vecino.

El diplomático detalló que la situación es complicada dado el enorme número de bolivianos que se encuentran en Chile en situación de eventualidad. Así, entre 5.000 y 6.000 connacionales periódicamente se reúnen en grupos de cientos para solicitar la intervención de su despacho ante la situación de emergencia.

“Hasta la anterior semana había 250 ciudadanos bolivianos que estaban frente al Consulado y el sábado, gracias a un trabajo conjunto con la Iglesia y con algunos empresarios que nos financiaron, logramos conseguir un recinto para ellos, para que empiecen a hacer su cuarentena. El lunes a las 10.00 ya había 20 otra vez y luego otros 100 más, a quienes socorrimos con la misma modalidad”, relató.

En ese sentido, Montenegro valoró el trabajo conjunto realizado en las últimas semanas por la canciller boliviana, Karen Longaric, y su homólogo chileno, Teodoro Ribera, para “aliviar la situación” mediante la habilitación de centros de cuarentena instalados tanto en territorio boliviano como chileno.

“El campamento Tata Santiago (de Pisiga, Oruro) recibe 400 ciudadanos por 15 días, luego se vacía y entran otros 400; parecía un número bastante grande al principio, pero los números nos han sobrepasado”, contó Montenegro, quien destacó la habilitación, por parte de Chile, de campamentos de cuarentena para bolivianos en la ciudad de Iquique.

Al respecto, el cónsul lamentó también que en las últimas semanas se hayan registrado decenas de casos positivos de COVID-19 entre los grupos de bolivianos y atribuyó la situación a la agrupación masiva de personas y a la no utilización de los implementos de bioseguridad.

“Esto no va a terminar hoy, ni mañana. Va a terminar el día en que abramos la frontera. Entonces, tenemos que estar preparados para enfrentar esto poco a poco, por lo que quiero pedir a nuestros compatriotas en Chile que no se agrupen, porque si bien (esta acción) parece una demostración de fuerza (para protestar), también es una demostración de peligro por el contagio”, afirmó.

Con motivo de la expansión de la pandemia del COVID-19 en el territorio nacional, el 25 de marzo el Gobierno decretó el cierre total de fronteras. No obstante, ante la demanda de miles de compatriotas varados en países vecinos y por razones humanitarias, en semanas siguientes se coordinó el retorno de miles de ellos en operativos efectuados con gobiernos vecinos y previo confinamiento en una cuarentena preventiva de 14 días. Como muestra de solidaridad, el Gobierno de Chile también habilitó un campamento en la ciudad de Iquique por el que pasaron miles de connacionales antes de retornar a Bolivia.