Bolivianos aguardaban su ingreso a Bolivia en la frontera con Chile. (Foto: El Sol de Iquique).

Por disposiciones del Gobierno de Chile, la ciudad de Iquique albergará provisionalmente a 850 ciudadanos bolivianos varados desde la anterior semana en la frontera entre Chile y Bolivia a causa del cierre total de fronteras establecido por el país como medida preventiva para evitar la expansión y el contagio del coronavirus (COVID-19).

Según informaron medios chilenos, los compatriotas hasta hoy asentados en la comunidad fronteriza de Colchane, en territorio chileno, comenzaron a ser trasladados a la urbe, ubicada a 250 km de la frontera binacional, en 10 buses destinados a tal función. Se espera que el traslado concluya mañana.

La medida fue asumida por razones humanitarias debido a las condiciones en las que permanecía el grupo de bolivianos en la frontera, una región de bajas temperaturas. Se informó que en Iquique los bolivianos residirán en albergues con mejores condiciones de salubridad y atención médica hasta que se resuelva su situación.

Según explicó el alcalde de Iquique, Mauricio Soria, personal militar y municipal se encuentra trabajando para habilitar el albergue destinado a los bolivianos.

“El Gobierno ha tomado la decisión de traerlos aquí a Iquique porque tenemos las condiciones para poder colaborar y obviamente por el tema humanitario vamos a darles las condiciones a (…) las personas que están sufriendo”, explicó a una televisora local.

“Tenemos una crisis muy compleja en la frontera, hay muchos hermanos bolivianos que la están pasando muy mal y el Gobierno de Bolivia no ha dado las condiciones (para su ingreso al país) (…). Esperamos que se resuelva rápidamente el tema en Bolivia y que puedan recibir a sus compatriotas”, aseveró.

El grupo de compatriotas en cuestión se encontraba varado desde el pasado domingo en Colchane a la espera de poder ingresar a territorio nacional pese a la medida de salubridad.

El Gobierno nacional, que el 25 de marzo cerró sus fronteras para prevenir la expansión del COVID-19, ya había dejado ingresar al país el pasado sábado a un grupo de 480 compatriotas que fueron revisados médicamente y puestos en cuarentena preventiva de 14 días en un campamento habilitado en la localidad de Pisiga (Oruro).

Después de que la pasada semana un grupo de connacionales que permanecieron en Chile agredieran con piedras y palos a los militares bolivianos que resguardan la frontera nacional, el director Nacional de Migración, Marcel Rivas, denunció que existen móviles políticos del partido opositor Movimiento al Socialismo para causar caos y violencia en la zona.

Este domingo, el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, afirmó desde Oruro que el Ejecutivo realizará todas las gestiones ante el Gobierno chileno para determinar el ingreso de este grupo de compatriotas al país.