Por Rolando Prudencio Briancon /

¿Qué hay detrás de la declaración de Jair Bolsonaro, ofreciendo oficiosamente, y a nombre del Brasil, asilo político a la golpista Añez?

Así es como textualmente Bolsonaro se ha pronunciado ofreciendo asilo a la golpista de Añez: “Brasil está poniendo en práctica el tema de las relaciones internacionales, los derechos humanos, a ver si trae a Jeanine Añez, le ofrece cobijo aquí en Brasil. Es una injusticia para una mujer encarcelada en Bolivia”, dijo.

Esta declaración de Bolsonaro, que en apariencia se asemejaría a una actitud solidaria con Añez, tiene otro trasfondo, otro motivo, ya que el verdadero objetivo no es otro que el electoral, justamente para afectar la imagen de Lula, quien será su contrincante en noviembre.

Y es que es lo que se deduce de la segunda parte de esta declaración cuando Bolsonaro señala: “El expresidente Evo Morales y el actual presidente Luis Arce son amigos de Lula, y él no dice absolutamente nada sobre este caso”. O sea, el interés de Bolsonaro es de otra índole, que no es precisamente el de solidarizarse con Añez, de quien dijo que la vio una vez, y que creía que era rubia, sino que es netamente político electoral.

Es que a tal extremo Bolsonaro ha llegado a instrumentalizar electoralmente el caso de Añez que pretende sacar provecho que la propia Añez instó hace más de ¡5 meses! atrás —24 de enero de 2022— a Bolsonaro que se pronuncie si es que tuvieron un encuentro personal, tal como afirmó el periódico Página 12; pero hasta el día de hoy recién acaba de manifestarse. La pregunta es ¿por qué?, ¿por qué recién le dio la gana a Bolsonaro de decir su versión?

Y la respuesta no es otra que es por puro cálculo electoral, pues no a otra conclusión se puede llegar por las contradicciones en las que acaba de caer Bolsonaro luego de que Añez le implorara para explicar que nunca se conocieron; y después de ¡5 meses! se le ocurre abrir la boca.

Bolsonaro es experto en ganarse la sensiblería y simpatía de la gente; tal como lo hizo con el autoacuchillamiento que premeditadamente preparó cuando fue candidato a las últimas elecciones en las que ganó, y ese autoatentado le sirvió para ganar.

Y es que si es tan solidario Bolsonaro con Añez, pidiendo por su liberación; la misma predisposición debería tener pidiendo por la extradición del exministro de defensa de Añez: Fernando López Julio, quien vive protegido por las autoridades del Brasil, teniendo cuentas pendientes con la justicia boliviana.

Bolsonaro es un típico político frío como el cuchillo con el que se autoinfligió aquel “atentado”; y si Jeanine está confiando en él para que la asile se está equivocando de palmo a palmo, pues para él los y las personas como Añez son desechables, a las que aplica la consigna: úsela y tírela.