SOC 3 BONO

 

El Alto

Elba Tarqui se levantó muy temprano para planchar su pollera ploma, que es parte del uniforme de su colegio, la unidad educativa Villa Imperial, de El Alto. En este establecimiento, el presidente Evo Morales inauguró ayer el pago del Bono Juancito Pinto, el cual se hace efectivo gracias al aporte de las utilidades de 22 empresas estatales.   

La joven llegó a su colegio, junto con sus padres y dos hermanos, a las 07.30 y esperó al Jefe de Estado, quien arribó 20 minutos más tarde para dar inicio a la entrega del incentivo escolar a 2.231.411 estudiantes de primaria y secundaria, para lo cual el Gobierno presupuestó 461 millones de bolivianos.

“El 2006 hemos empezado con una inversión de 210 millones de bolivianos, este año estamos garantizando el Bono Juancito Pinto con 461 millones de bolivianos, el doble de 2006. Estos recursos económicos vienen de nuestras empresas públicas, de empresas nacionalizadas, de empresas creadas en nuestra gestión”, afirmó Morales ante cientos de niños, adolescentes y padres de familia.

El incentivo escolar se paga desde 2006 y fue puesto en vigencia mediante el Decreto Supremo 28899, el cual instituye la cancelación anual de 200 bolivianos para los estudiantes de primaria y secundaria, de unidades educativas fiscales y de convenio, de educación alternativa y especial.

El objetivo de este beneficio es incentivar a la matriculación, permanencia y culminación del año escolar a los estudiantes del nivel primario y secundario. Hasta el momento esta iniciativa logró que Bolivia reduzca la deserción escolar: 4,53% a 1,5% en el nivel primario y de 7,6% a 3,72% en el nivel secundario.

La experiencia de la futura bachiller Grace Choque Miranda confirma que el Bono Juancito Pinto ayudó a algunos de sus compañeros a continuar estudiando.

“Este bono ayuda para que los estudiantes no desertemos del colegio. Yo tuve un compañero que no tenía muchos recursos y que vivía en condiciones de mucha pobreza. No tenía materiales escolares, pero al recibir el incentivo, él se guardaba los 200 bolivianos para el próximo año, para así tener todo lo necesario para estudiar”, contó.

En el acto, la primera autoridad del país también recordó que los efectivos de las Fuerzas Armadas coadyuvan en garantizar que el beneficio escolar llegue a cada rincón de Bolivia, pues los uniformados del Ejército, Fuerza Aérea y Armada se desplazan “por canoa, en embarcaciones, algunos tienen que ir en bicicleta, en caballos, inclusive en arenales”.

El comandante en jefe de las FFAA, Williams Kaliman, informó que más de 5.000 efectivos se desplazarán por todo el país para hacer efectiva la cancelación del incentivo, hasta el 23 de noviembre.

Luego de la ceremonia inaugural, los niños del colegio se dirigieron a sus cursos para esperar el inicio del pago. De todos ellos, los más entusiastas e impacientes eran los niños de primero de primaria, que este año recibieron el incentivo por primera vez. Jhoadel Quispe fue de los primeros en recibirlo. Él hizo fila junto con su mamá y vio cómo ella presentaba sus documentos de identidad y firmó las planillas de recepción.

Cuando el efectivo militar tomó en su mano un fajo de billetes de 200 bolivianos y separó uno de ellos para entregárselo, Jhoadel lo recibió y miró por un segundo, luego levantó la vista hacia las cámaras de los medios de comunicación y lo mostró mientras inflaba el pecho.

Después, en un acto de espontaneidad, dijo “gracias Evo” y abrazó al uniformado castrense, que retribuyó el gesto.

Elba Tarqui también recibió el bono en su aula de primero de secundaria, después del acto inaugural.

“Tengo tres hermanos, mi papá es albañil y mi mamá teje mantas, entonces el bono nos ayuda mucho porque lo destino para mis materiales escolares, que ya están garantizados para el año que viene. Entonces, puedo estudiar con la tranquilidad de que no me va a faltar nada”, expresó, con el billete en la mano.

Posteriormente se dirigió al curso de su hermano menor, que está en tercero de primaria, para acompañarlo, junto con sus padres.

“Estamos contentos de tener nuestro bono en las manos. Le agradezco mucho al presidente Evo por esta ayuda que nos da para que sigamos estudiando y seamos profesionales algún día”, señaló.

 

El bono es un apoyo económico para alumnos de bajos recursos

El Bono Juancito Pinto representa un alivio económico para muchos padres de familia, ya que con estos recursos muchos estudiantes adquieren sus materiales escolares o uniformes para cada gestión escolar, señaló la madre de familia Julia Nina.

“Este bono es una gran ayuda. Nosotros no tenemos trabajo seguro porque somos comerciantes, artesanos y a veces pasa que no tenemos dinero y justo las wawas necesitan útiles escolares. El uniforme o zapatos, con este dinero les compramos lo que necesitan para que no se perjudiquen en el colegio”, aseguró.

La progenitora recordó que cuando ella estaba en edad escolar era común que sus compañeros dejen el colegio porque no tenían dinero. “Eso era muy triste porque no estudiar es ser pobre para siempre”, dijo.

El ministro de Educación, Roberto Aguilar, aseguró que el objetivo del Gobierno es “seguir luchando para que todos los niños sin exclusion, sin limitación estén en la escuela y tengan educación de calidad”.

Afirmó que una de las metas de su gestión es garantizar que la calidad educativa mejore con la construcción de infraestructuras y el equipamiento de laboratorios y talleres.