Gonzalo Pérez Bejar / Bolivia Digital

Hasta la fecha, los bonos sociales que canceló el Gobierno nacional para mitigar los efectos económicos de la cuarentena por el coronavirus llegaron a 7.016.648 ciudadanos de todo el país. Durante la emergencia sanitaria, el Ejecutivo pagó la Canasta Familiar, el Bono Familia, la Renta Dignidad y el Bono Universal.

Según el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, la Renta Dignidad llegó a 1.744.743 personas; la Canasta Familiar, a 931.525; el Bono Familia, a 2.433.489; y el Bono Universal llegó a 1.906.891 ciudadanos.

“Hemos pasado los 7 millones de pagos. Estamos en 7.016.648 pagos de aproximadamente un universo de 8.3 millones de beneficiarios en el país, en 40 días hábiles. Se ha hecho un promedio de aproximadamente 160 mil pagos diarios. Todos estos con una transparencia total, porque se realizan mediante el sistema financiero directo del Tesoro General del Estado, sin intermediarios”, destacó el ministro de Economía, José Luis Parada.

Según la autoridad, estos beneficios permitieron que el 99.9% de los hogares, que están en situación de pobreza extrema, y entre el 90 y el 95% de hogares con pobreza moderada se beneficien con esos recursos. “Pero vamos a llegar con estos bonos al 100% de la población boliviana y se incluye, aparte, todos los pagos de servicios básicos y luz eléctrica que se han realizado” destacó.

“Muchos organismos internacionales están viendo esta política por la inclusión que tiene sobre todo a los más desprotegidos, en este caso los de pobreza extrema y pobreza moderada. También estamos realizando el análisis y estudio que nos permita establecer como una política permanente”, subrayó Parada.

El haber alcanzado esta cantidad de beneficiarios es importante porque “ha sido una medida acertada”, afirmó el diputado por Unidad Demócrata (UD) Gonzalo Barrientos, quien sostuvo que la cancelación de estos bonos fue un sacrificio para subsanar la “desgastada economía” de gran parte de los bolivianos, que no tienen ingresos económicos por la emergencia sanitaria.

“Hay que recordar que estos beneficios tienen un alto contenido social y económico en un momento muy difícil que pasa el pueblo, fruto de la cuarentena por cuidar la salud como consecuencia del coronavirus”, declaró al periódico Bolivia.

En su criterio, la pandemia ha generado un déficit en la economía familiar, por lo que era necesario el apoyo del Gobierno con este tipo de “medidas acertadas”.

Apoyo a la economía

El objetivo de la política económica puesta en marcha por el Gobierno en este periodo de cuarentena está basada en los siguientes principios: universalizar el beneficio a toda la población; transparentar los bonos a la población boliviana, a través de la utilización del sistema financiero; gradualidad e integralidad en las acciones, dirigidas a favorecer a los sectores más vulnerables.

Asimismo, desde el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas se hace énfasis en que, frente a la pandemia y en tanto dure el periodo de la cuarentena, el gobierno de la presidenta Jeanine Áñez activó diversas medidas económicas para aliviar los efectos económicos en el sector laboral y para las familias más vulnerables del país.

“Muchos organismos internacionales están viendo esta política por la inclusión que tiene, sobre todo a los más desprotegidos, en este caso los de pobreza extrema y pobreza moderada. También estamos realizando el análisis y estudio que nos permita establecer como una política permanente”, subrayó Parada.