Médicos entregan medicamentos a efectivos militares y a los pobladores que luchan contra los incendios en La Asunta. (Foto: Ministerio de Salud)

• Angela Marquez/

Más de 300 pobladores de los municipios de La Asunta, Irupana, Caranavi, Coripata y Palos Blancos, en los Yungas de La Paz, afectados por los incendios, producto de chaqueos, fueron atendidos por las brigadas médicas del Equipo de Respuesta Rápida del Ministerio de Salud y Deportes.

El viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, Álvaro Terrazas, informó ayer que la ayuda enviada al norte paceño se intensifica, razón por la que se enviará más personal de salud.

“Tenemos desplazados en la zona 27 brigadistas desde el 26 de noviembre, se tienen más de 300 atenciones, lo que viene a reforzar las acciones que se llevan a cabo, además que se enviarán 10 brigadistas con los insumos y medicamentos necesarios para atender a la población. Lo alentador es que van bajando los focos de calor”, dijo Terrazas en conferencia de prensa. 

El viceministro sostuvo que los equipos de respuesta rápida que trabajan de forma coordinada con el Comando de Incidentes brindaron atenciones ambulatorias a pacientes con heridas leves, quemaduras de primer grado, deshidrataciones leves, fatigas musculares, lumbalgia, problemas respiratorios y oculares que sufrieron los bomberos y voluntarios que luchan para apagar los incendios.

Estos equipos continuarán en la zona para seguir ayudando a la población pese a las lluvias intensas, además se preparan para enfrentar otro tipo de alertas en esa zona. 

Las acciones que lleva adelante el Ministerio de Salud son fundamentales para precautelar la vida de quienes viven momentos adversos y de riesgo en el norte paceño.

La autoridad explicó que los 27 profesionales médicos capacitados para la atención de la población más afectada se encuentran apoyados por técnicos en salud del nivel nacional, departamental y municipal, y están equipados con mochilas y equipamiento que básicamente contienen medicamentos e insumos sanitarios para curar quemaduras que pudiera presentar el personal en el lugar.

Los equipos de respuesta rápida llevan dos tipos de equipamiento que son las regulares y las de choque que tienen equipo para entubar, para traumas más graves.

Los médicos recibieron entrenamiento de rescate junto a las Fuerzas Armadas para atender a personas en diferentes hechos como inundaciones, incendios, enfrentamientos y otros.

En esa línea, el ministro de Salud, Jeyson Auza, informó mediante sus redes sociales que se reforzó el envío de las brigadas médicas cumpliendo la instrucción del presidente Luis Arce de dar prioridad a precautelar la salud y la vida de la población boliviana.

“Los médicos especialistas en desastres están desplegados en los diferentes focos de calor, trabajando junto al personal de Defensa Civil y bomberos que luchan contra las llamas en el territorio boliviano”, escribió.

Los municipios más afectados, según el primer reporte, son La Asunta y Palos Blancos, lugares donde inicialmente se brinda atenciones médicas a la población.

“La sequía en los Yungas ha generado que los incendios se expandan. Esta región está dos meses sin lluvias y con 36 grados de temperatura”, se lee en el comunicado.

Salud toma recaudos ante potencial brote de fiebre hemorrágica

El viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, Álvaro Terrazas, informó ayer que se esperan lluvias e inundaciones en los Yungas que generan condiciones para brotes de enfermedades como la fiebre hemorrágica, por lo que se preparan las acciones correspondientes.

“Ya hay lluvias intensas, ahora tenemos que enfrentarnos a las inundaciones, se están lanzando las alertas de que posiblemente tengamos en esta zona y en tierras bajas. Pasamos de una situación a otra”, explicó en conferencia de prensa sobre la situación en esa región.

Según la autoridad, los incendios y las inundaciones generan las condiciones favorables para la proliferación de ratones que transmiten enfermedades como la fiebre hemorrágica.

El denominado virus Chapare o fiebre hemorrágica boliviana es una enfermedad potencialmente mortal, con síntomas similares al ébola, se propaga mediante roedores y es transmisible de persona a persona.

Indicó que en esa zona se tiene desde años pasados la presencia latente de fiebre hemorrágica, siendo esto un riesgo para la población, por lo que destacó que las acciones del Ministerio de Salud en coordinación con los gobiernos municipales son importantes e integrales.

También se activaron alertas epidemiológicas para otras patologías que generen los fenómenos climatológicos.

Terrazas precisó que los brigadistas designados a los Yungas suman 37 y realizan atenciones ambulatorias de heridas leves, lumbalgias y afecciones características por el daño del humo.

A pesar de la disminución de los incendios en la región, los brigadistas se mantendrán en la zona para atender a los afectados.

Se logró controlar gran parte de los incendios en el norte paceño

Los incendios forestales en los Yungas dejaron al menos 9.000 familias afectadas y los trabajos de sofocación ejecutados hasta el momento terminaron por controlar gran parte de los siniestros, informó el responsable del Comando de Incidentes del Ministerio de Defensa, Erick Rada.

Los incendios que se reportaron en los Yungas afectaron los cultivos de muchas familias. (Foto: RRSS)

“Hasta el viernes teníamos 29 focos de calor, hoy solo quedan 10, entre Coripata, Irupana, La Asunta y Palos Blancos. Las familias afectadas serían 9.000, aproximadamente”, explicó, aunque aclaró que Defensa Civil manejó los datos exactos sobre las consecuencias de los incendios forestales en el norte del departamento de La Paz, según la ABI.

Rada explicó que al momento están activadas las labores de mitigación y enfriamiento en las zonas de incendio controladas.

En Irupana, hasta el viernes había tres focos de calor activos y siete comunidades fueron afectadas con unas 500 familias, al igual que sistemas de riego, sembradíos y algunos postes eléctricos.

“Hay 66 miembros de las Fuerzas Armadas en las labores de sofocación, mañana (domingo) acabarán con todo debido a las lluvias que coadyuvaron en las tareas. Se replegarán las unidades”, informó en conferencia de prensa.

Mientras que en Coripata hay 120 familias afectadas, además de la red de agua potable y sembradíos. Trabajaron en el lugar 33 miembros militares enviados desde Santa Cruz.

En La Asunta, 55 efectivos del Batallón de Ingeniería Militar ayudaron a sofocar 23 incendios, quedando ocho activos. Las comunidades afectadas suman 65 con un aproximado de 700 familias.

“Los daños son cinco viviendas, 5.000 metros de politubo y aproximadamente 97 hectáreas de plantaciones”, explicó Rada.

El responsable de Operaciones del Comando de Incidentes de los Yungas y el Viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, en conferencia de prensa.

En esos tres lugares fueron controlados los focos de calor, solamente falta la mitigación y el enfriamiento de los sectores.

En Palos Blancos se neutralizaron 82 puntos de quema y hasta el viernes por la noche todavía estaban activos 17. Las comunidades damnificadas son 14, con unas 5.000 familias, afectándose las viviendas, cabezas de ganado y el parque nacional Pilón Laja.

“Aproximadamente 210 efectivos de las Fuerzas Armadas se encuentran desplegados en los cuatro municipios, donde se registran los incendios en los Yungas”, indicó.

Respecto al apoyo aéreo, debido a la concentración de humo, el helicóptero bombero no pudo ingresar durante esta semana. Similar situación se dio en Charazani y Quime, donde se reportaron incendios.