La Cámara Nacional de Industrias (CNI) propuso el lunes el retorno gradual al trabajo y por sectores, bajo medidas de bioseguridad que protejan la vida de las personas y las fuentes de empleo ante la pandemia de coronavirus presente en el país. (Foto: Internet).

Propone ampliar el horario de venta y distribución de productos de 07.00 a 16.00 durante el período de cuarentena nacional.

Franz Acarapi / Bolivia Digital

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) propuso el lunes el retorno gradual al trabajo y por sectores, bajo medidas de bioseguridad que protejan la vida de las personas y las fuentes de empleo ante la pandemia de coronavirus presente en el país, y que tiene efectos recesivos en las unidades productivas manufactureras.

La entidad empresarial realizó propuestas como la ampliación del horario de venta y distribución de alimentos y otros productos durante el período de cuarentena nacional de 07.00 a 16.00 (actualmente fijado hasta las 13.00).

De acuerdo con la CNI, el nuevo horario extendido permitiría una mejor aplicación del distanciamiento social establecido para evitar el contagio del COVID-19.

Asimismo, plantea extender el concepto de abastecimiento de la canasta familiar y productos farmacéuticos a otros productos necesarios para las familias bolivianas, como servicios e insumos, lo que evitará el colapso del sector productivo.

Propone elaborar protocolos de bioseguridad para el personal de operaciones mínimo necesario para preservar la salud de los trabajadores y optimizar el transporte desde y hacia las fábricas o unidades productivas.

La CNI también planteó crear un mecanismo de cooperación entre el sector industrial y el Estado que garantice el control adecuado de la protección de la vida de los trabajadores.

El 1 de abril, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Ibo Blazicevic, pidió al Gobierno que aplique medidas orientadas a preservar las fuentes laborales y crear un fondo económico que ayude a reactivar las empresas del sector.

En esa ocasión, el empresario dijo que la actual crisis sanitaria que vive el país por el coronavirus y las medidas para contener su propagación, como la cuarentena total y suspensión de actividades, empujan a la industria nacional a ingresar en una recesión, cuya consecuencia sería el cierre masivo de las unidades productivas y el desempleo.

Detalló que en Bolivia hay 35 mil industrias registradas legalmente, de las cuales cerca de 30 mil estarían paralizadas, lo que pone en riesgo 106 mil empleos.

Aseveró que es necesario instalar una mesa de diálogo con el Gobierno en el marco de la emergencia sanitaria nacional y establecer medidas productivas.