ConDebray y Bustos

Claudio Sánchez*

Cada semana que pasa nos acercamos más a la fecha exacta en la que se recordarán los 50 años de la ejecución física de Ernesto Che Guevara en Bolivia. Esta situación genera nuevas y más profundas reflexiones sobre los hechos de octubre de 1967, así como cuestiones directamente relacionadas con la propia guerrilla de Ñancahuazú. Recientemente se han publicado al menos dos libros que revisitan la figura del Che y su paso por Bolivia. El más llamativo es sin duda: La guerrilla que contamos (Juan Carlos Salazar, Humberto Vacaflor y José Luis Alcázar). En este texto se le da un lugar especial a la población de Camiri, en el sudeste boliviano, donde se concentró la prensa internacional para hacer la cobertura de prensa, y el lugar donde el Ejército montó su centro de operaciones.
Camiri fue el foco de atención del mundo durante la guerrilla del Che y esto la convierte en un lugar absolutamente único en Bolivia, no hubo hasta ahora un lugar en el país donde estuvieran presentes tantos periodistas cubriendo un mismo tema con todo lo que esto significa. 
Los equipos de prensa pusieron especial atención en Camiri por un hecho concreto después del asesinato del Che, se trata de la detención de Regis Debray y Ciro Bustos, y el juicio militar que se interpuso contra ellos. Éste fue el motivo para que se realicen varios reportajes en torno a estas dos figuras polémicas en el curso de la historia. Tanto los equipos de filmación franceses como también los argentinos hicieron registros que después se exhibieron en sus países, documentos que no se conocen en Bolivia.
Uno de esos materiales desconocidos es el Juicio a Regis Debray y Ciro Bustos, que ahora se conserva en el Museo del Cine de Buenos Aires. Otro documento importante es la Entrevista a Debray realizada en 1969 por el periodista Bernard Volker. Ambos materiales audiovisuales son de acceso público en YouTube. Estas dos películas son parte de la historia contemporánea de Bolivia y por eso es importante revisitarlas en cualquier momento. Camiri entonces es escenario de una historia que todavía se deja contar por sus protagonistas, es tiempo, y valga la excusa de estas cinco décadas para recuperar más elementos que ayuden a reconfigurar el escenario de estas tantas historias.

*Crítico de cine