bbb-115-JorgeSuarez-B

tODO SOBRE LAS LETRAS de jorge Suárez

Luis H. Antezana*
 

El presente volumen de la obra reunida de Jorge Suárez compila su producción literaria; más precisamente, reúne los libros publicados en vida del autor, por un lado y, además, incluye un libro —una novela— editado póstumamente.
La obra literaria de Jorge Suárez sucede casi exactamente en la segunda mitad del siglo xx: en grueso, desde 1953 hasta 1998. Este es un período social y políticamente muy intenso, imposible de resumir, sin embargo, algo se puede indicar. Ahí están, por ejemplo, la Revolución de abril de 1952 y, con ella, entre otros, la Reforma Agraria, el Voto Universal y la Nacionalización de las Minas; ahí también se arraiga y constituye el “Estado del 52” (René Zavaleta Mercado) que, con matices representativos más o menos participativos según las coyunturas, aún articula el presente Estado y sus naciones. Con la construcción de la carretera Cochabamba-Santa Cruz como medio y símbolo, en ese entonces también empezó la creciente articulación del oriente y occidente bolivianos con el actualmente llamado eje troncal como su más evidente resultado […]. Sin embargo, no vayamos tan lejos, retengamos simplemente los índices sociopolíticos, pues Jorge Suárez —como ciudadano, escritor, periodista y diplomático— no fue nada ajeno a ellos. (…)
Significativamente, esa oferta narrativa se irradia más allá de los posibles lectores, pues, además, a partir de 1983, Suárez se hace cargo del Taller de Literatura que promueve y ofrece la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche. Todo sucede, ahí y entonces, como si Suárez volviera a los tiempos clásicos donde el arte era también una pedagogía en la que el maestro, en la práctica del oficio, transmite su saber a los discípulos. A la larga, su labor —“su magisterio”, habría que decir— se traducirá materialmente en la compilación de cuentos Taller del cuento nuevo (1986), resultado decantado de esa labor (Anexo iii, Introducción a Taller del cuento nuevo, de Suárez, pág. 688). 
Sin embargo, más allá de ese producto colectivo relativamente inmediato, todo indica que sus clases y su capacidad de contagiar una fuerte pasión por la literatura tuvieron un impacto imperecedero no solo entre los discípulos inmediatos, sino en toda una generación que, de una u otra manera, se articuló con ese taller y sus clases, una generación que, luego, no cesará de escribir o perseguir —libremente, por supuesto— las sendas propuestas o indicadas por Suárez. (…)
Empero, esa tarea no terminó ahí; más adelante, ya arraigado en Sucre a partir de 1995, continuará con ese tipo de enseñanza en la Universidad Andina Simón Bolívar de esa ciudad y, a la manera del taller cruceño, el impacto de Suárez y sus enseñanzas entre los participantes fue, por lo visto, muy semejante. (…) La novela Las realidades y los símbolos se publicó póstumamente (2001); la prologa Homero Carvalho y Mirella Suárez ofrece una nota de agradecimiento. Suárez trabajó ese manuscrito durante muchos años, por lo menos desde 1982, cuando residía en Santa Cruz: sus discípulos del Taller de Cuento y otros amigos recuerdan las confidencias que, en noches de charla, solía compartir sobre esa “obra en gestación”. Cuando aceptó la oferta para trabajar en Correo del Sur de Sucre, Suárez afirmaba que, entre otros motivos, había aceptado ese trabajo y destino porque la proverbial tranquilidad de la Ciudad Blanca le permitiría acabar la novela. (…)
Por otra parte, como siempre sucede con este tipo de publicaciones, las y los lectores, casi necesariamente no pueden evitar ejercitar sus propias capacidades de discernimiento, es decir, no pueden evitar preguntarse, aquí y allá, si se encuentran ante la versión final o ante su proceso de elaboración, algo que, pese a las posibles incertidumbres, implica una muy activa —bienvenida— coparticipación en la constitución del texto en cuestión. Quienes han comentado esta novela suelen destacar que en ella convergen la política (como crónica y trama) y el periodismo (por medio del protagonista), variables que, sin duda, podemos asociar con el autor, pero, claro, siempre bajo la sombra de la literatura, porque no hay que olvidar que, como detalla una escena de la novela, pese a las variables comunes, en el fondo, siempre se trata de cumplir el contrato que entretienen el autor y el personaje… 

*Crítico literario, doctor en Filología moderna

 

Sobre el autor, Jorge Suárez nació en La Paz en 1932 y falleció en la ciudad de Sucre en 1998. Es autor de los poemarios ¡Hoy! fricasé (soneticidios) (1953, en colaboración con Félix Rospigliosi), Melodramas auténticos de políticos idénticos (1960), Elegía a un recién nacido (1964), Sonetos con infinito (1976; 1990), Oda al padre Yunga (1976; 1990), Sinfonía del tiempo inmóvil (1980; 1990), Serenata (1990), Corazón del hombre. Canto del poeta (2008). En prosa escribió El otro gallo (1982; libro que tiene múltiples ediciones y que forma parte de la Colección de las 15 novelas fundacionales de Bolivia, publicada en 2012), Rapsodia del cuarto mundo (1985) y la novela póstuma Las realidades y los símbolos (2001). En 1990 la editorial Los Amigos del Libro publicó su obra completa.