carildad oliver

France Presse / La Habana 

“La Premio Nacional de Literatura fue una de las más sobresalientes poetisas de Cuba e Hispanoamérica, y los cubanos y en particular los matanceros agradecen esa extensa vida consagrada por entero a la poesía”, dijo Juventud Rebelde sin precisar la causa del deceso.

Nació en Matanzas, 100 km al este de La Habana, donde desarrolló su larga existencia y falleció. Oliver se inició en la poesía en 1943 con su primer cuaderno Preludio lírico.

Siete años después, en 1950, obtuvo el Premio Nacional de Poesía, otorgado por el Ministerio de Educación por su poemario más conocido Al sur de mi garganta (1949).

Desafiando la represión de la dictadura de Fulgenio Batista (1952-58), escribió su “Canto a Fidel”, un poema dedicado al líder Fidel Castro, quien entonces comandaba una guerrilla en la Sierra Maestra contra Batista.

Nacida el 6 de julio de 1922, Oliver se graduó de la carrera de Derecho, y cultivó una poesía erótica desenfadada, que le dio gran popularidad sobre todo con un poema muy conocido en la isla, “Me desordeno, amor, me desordeno”.

En una calle de La Habana Vieja está inmortalizado un breve poema suyo en una placa de bronce, “La Tierra”.

“Cuando vino mi abuela/trajo un poco de tierra española/Cuando se fue mi madre/llevó un poco de tierra cubana./Yo no guardaré conmigo ningún poco de patria:/la quiero toda sobre mi tumba”.