Leyla Mendieta / Bolivia – Edición impresa

De acuerdo con el informe 50 de seguimiento del coronavirus en Bolivia, ayer sumaron 87 casos nuevos, con lo que la cifra total sube a 1.681 en todo el país. 

El 10 de marzo se reportaron los dos primeros casos de COVID-19 y entre las medidas para frenar el incremento de contagios de este virus, el Gobierno nacional declaró cuarentena en todo el territorio, la cual es total hasta el 10 de mayo, luego se podrá flexibilizar por zonas.

Del total de casos nuevos, 75 corresponden a Santa Cruz, siete a Potosí, dos a La Paz, uno a Chuquisaca, uno a Cochabamba y uno a Tarija. 

Además, en la víspera se confirmaron seis muertos por coronavirus. De estos, cuatro fueron en el departamento de Santa Cruz, uno en Tarija y uno en Chuquisaca. Con esta cifra suben a 82 los fallecidos en el país. 

Los laboratorios habilitados aún analizan las muestras biológicas de 135 personas sospechosas distribuidas en los distintos departamentos. 

El Ministerio de Salud enfatizó que es necesario que la población acate el distanciamiento social, es decir, que se mantenga a más de un metro y medio de distancia de otras personas. 

Además, recordó que es obligatorio el uso de barbijos y el lavado de manos con frecuencia. 

El dato positivo de ayer fue que la cifra de recuperados subió a 174; de estos, ocho corresponden a la última jornada. 

Santa Cruz concentra el 58% de los casos

El departamento de Santa Cruz concentra la mayor cantidad de casos del país, un total de 979 reportes a la fecha, lo que representa el 58%. 

Muy de lejos está La Paz con 243 casos (14%), luego Beni con 212 positivos (12%). El resto de los departamentos está por debajo de los 200 casos. 

El secretario departamental de Salud de Santa Cruz, Óscar Urenda, observó que la población, especialmente en zonas periféricas, no acate la cuarentena, lo que se ve reflejado en el incremento de pacientes en estos lugares.

“En los últimos días hemos verificado que la mayoría de los casos, excepto uno o dos por día, son fuera del cuarto anillo. Sabemos que fuera del bateón es como si fuera normal (…). Si la vida sigue normal, desde luego van a salir enfermos porque no están cuidándose”, sostuvo.