“Censo con consenso” reza el eslogan que el Gobierno creó para esta nueva fase de la encuesta nacional pautada para 2024, que se encamina firme hacia ese objetivo con la realización de las mesas de socialización técnica en las regiones del país.

Hasta el momento tres departamentos —Oruro, Cochabamba y Tarija—, consecutivamente, se sumaron a la propuesta que nació en una reunión del Consejo Nacional de Autonomías (CNA) a la que ya se adhirió El Alto, cuya principal autoridad logró asentar el consenso con la Asamblea de la Alteñidad.

La propuesta es simple, acudir a los municipios para la conclusión de la cartografía censal que no es otra cosa que realizar una radiografía de las viviendas que existen en un determinado territorio; para eso, el Gobierno está recurriendo a las universidades que tienen el talento humano necesario que permitirá completar esta titánica tarea.

La semana empezó en Oruro con una reunión a la que asistieron las principales autoridades del departamento, el evento concluyó con un acuerdo de “conformidad y reprogramación del Censo de Población y Vivienda para 2024”.

Fue el primer logro, mientras desde Santa Cruz intentaban sabotear estas reuniones convocando a paros estériles que no conducen a resultados palpables. Oruro lo hizo, logró el consenso para la realización de la cartografía en todo el departamento con la participación, principalmente, de la universidad.

No había pasado 48 horas de ese primer éxito y las autoridades lograron una convocatoria total en el departamento de Cochabamba, donde tuvieron incluso la presencia de uno de los alcaldes opositores, Manfred Reyes Villa, quien despojándose de su color partidario vislumbró “la necesidad de desarrollar un Censo netamente técnico, que permita asegurar la calidad de la información”.

Así llegó el viernes y el turno fue de Tarija, donde los gobiernos departamental y municipal tienen origen en partidos opositores; pero también primó el interés regional y las autoridades locales se comprometieron a impulsar un Censo 2024 transparente y de uso global para el país.

Hasta ahí fueron tres de tres las regiones que comprendieron que la gran encuesta nacional debe estar alejada de la politización de los datos y que en este momento el factor político es perjudicial para la región.

Como un plus se puede anotar la decisión de la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, quien adelantó que como una de las ciudades más importantes del país está en condiciones de respaldar el Censo 2024 y logró consensuar con la influyente Asamblea de la Alteñidad que exigía adelantar la fecha de esta encuesta.

Esto es una muestra de que la apuesta por el diálogo y la participación que encaró el Gobierno fue asimilada en las diversas regiones, conscientes de que la realización del Censo no responde a factores políticos, sino a elementos técnicos que garanticen la calidad del proceso para beneficio de la población boliviana.

El velar por estos estándares de calidad, idoneidad y transparencia también serán respaldados por una comisión internacional de alto nivel que acompañará de cerca las actividades que se vayan desarrollando en el país.

Esta semana se tiene programada la socialización en las ciudades más pobladas del país, pues las autoridades estarán el lunes en Santa Cruz, el martes en El Alto, el miércoles en la hoyada paceña y cerrarán el viernes con un encuentro en Cobija. La siguiente semana el cronograma sigue con Sucre, Potosí y Trinidad.

Por tanto, y tal como aseveró el ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, a partir de la socialización técnica es posible despolitizar el proceso censal y permitir que los bolivianos marchen seguros a la encuesta nacional.