Félix Fernández Castro /

La calidad de las decisiones está en función a la cantidad, calidad, oportunidad y veracidad de la información, por lo que todos deberíamos aportar a la sociedad con información o experiencia profesional, que logren suficiente información para la toma de decisiones sobre la oportunidad y prioridad de obras estratégicas como la construcción del tren bioceánico, sin renunciar ni poner en riesgo el patrimonio exclusivo del pueblo boliviano sobre este valioso recurso e instrumento para liberarnos de la desafortunada y perjudicial dependencia, de los puertos cautivos, hasta que el usurpador deje de conspirar contra la integridad nacional y acepte devolvernos un puerto propio con continuidad territorial a la costa.

Por el inmenso potencial de muchos millones de toneladas y muchos millones de dólares que generara el tren bioceánico los 365 días del año, por el comercio de la región con China y Asia, por las conexiones con las hidrovías Ichilo Mamoré y Paraguay Paraná que ya se encuentran en procesos de mejoramiento y acuerdos con autoridades del Estado de Rondonia, para mejorar nuestro comercio común y sus exportaciones por el Pacifico, por las 35 millones de toneladas exportables de los Estado de Mato Grosso y Mato Grosso del Sur.

Este tren debe ser 100% boliviano y su complemento estratégico por Ilo y Grau para potenciar y crear miles de empleos para bolivianos y peruanos, y jamás internacionalizarlo que significa desbolivianizarlo y chilenizarlo como pretende Chile, según su senador Jorge Soria y a través de sus “Unidades de Relaciones de Asuntos Internacionales (URAI), donde los gobiernos locales junto a las asociaciones, cámaras y la sociedad civil (…)” reemplacen e ignoren al gobierno boliviano.

La gran demanda china de hierro que ahora dejo de importar de Australia por conflictos que parece serán de largo plazo y que actualizando la oferta China de un crédito de hasta 40 mil millones de dólares para el tren bioceánico que  podemos negociar de mutuo interés e incluir en este crédito una mega metalúrgica en el Mutún para exportar y pagar en parte el crédito con hierro, acero y manganeso.

Chile aprovechó las presiones de gobiernos neoliberales en los grupos Lima, del Pacifico y las potencias hegemónicas contra Venezuela y otros gobiernos anti imperialistas para lograr compromisos con los gobiernos de Argentina y Paraguay, para que construyan corredores carreteros y ferroviarios bioceánicos para los puertos chilenos que competirán con nuestro tren bioceánico y el puerto de Ilo. Bolivia y Perú no deben permitir compartir este inmenso recurso natural, ni potenciar más a los agresivos chilenos porque esto sería un suicidio geopolítico para ambas naciones.

Chile promueve en www.Icex.es que “El norte de Chile y sus puertos deben ser la plataforma de servicios portuarios, logísticos y de turismo para la ‘macrozona’ central de Sudamérica”. Jorge Soria en Canal TV 5Días.com 07 2018, dijo el objetivo es “unir el corazón productivo de Sudamérica con carreteras, ferrovías, aeropuertos y puertos que conecten las distintas naciones con el océano Pacífico y Atlántico (…) A partir de este punto Paraguay tiene la responsabilidad de concluir la parte del proyecto que le corresponde dentro del citado corredor”.

Por esto y por mucho más, bolivianos y peruanos debemos cuidar este inmenso recurso para empezar a reconstruir la potencia que siempre debimos ser y que nunca debimos desproteger las riquezas de Atacama y Tarapacá, y ahora no se debe repetir ese error.

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