Redacción central – Edición impresa

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) instó al Estado boliviano a “limitar al máximo el uso de las Fuerzas Armadas para el control de disturbios internos”.

El órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresó su “enérgica condena al uso excesivo de la fuerza por parte de operaciones combinadas de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas para reprimir las manifestaciones en Bolivia”.

Por ello, urgió “al Estado a tomar las medidas necesarias para evitar la impunidad y a garantizar el derecho a la reunión pacífica y a adoptar medidas urgentes para preservar la vida e integridad de sus habitantes, así como para garantizar el trabajo de los periodistas y de los organismos autónomos de protección y defensa de los derechos humanos”.

Sostuvo que ante la crisis política e institucional “es crucial que se construya un diálogo nacional amplio, creíble y representativo para una salida constitucional a la crisis”.

A la par, la CIDH anunció que el secretario ejecutivo, Paulo Abrão, realizará una visita al país, entre el 22 y 25 de noviembre, para verificar la situación de los derechos humanos.

Por su parte, Michelle Bachelet, alta comisionada de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, envió una misión técnica que tendrá el objetivo de recabar información sobre la situación en Bolivia.

El equipo ya inició reuniones con actores nacionales, informó las Naciones Unidas.