El presidente de la CNDA, Antonio Rocha.

Freddy Choque / Bolivia Digital

A raíz de la ralentización de la economía mundial por efecto del coronavirus y la poca productividad de países que demandan materia prima nacional, Bolivia experimentará una afectación significativa, ya que en materia financiera depende estrictamente del sector externo, mencionó el presidente de la Cámara Nacional de Despachantes de Aduanas (CNDA), Antonio Rocha.

El empresario y analista económico mencionó que si bien el Gobierno asumió una serie de medidas para preservar el aparato productivo, la economía local y el comercio exterior, así como la ayuda a las familias más necesitadas, el efecto de la pandemia tendrá realce en las proyecciones de crecimiento y exportaciones de materia prima.

“Como despachantes de aduanas hemos hecho un análisis a partir del efecto que habrá en el comercio exterior (…). No nos olvidemos que la economía de Bolivia depende en gran medida del sector externo; casi el 50% del Producto Interno Bruto (PIB) es equivalente al comercio exterior en términos de exportación e importación, por lo tanto tenemos una alta dependencia de países externos”, aseveró Rocha al periódico Bolivia.

Como ejemplo, citó que el gas que se produce en abundancia se lo vende a Argentina y Brasil; los minerales a países de Asia y Europa, al igual que las oleaginosas, azúcar y toda la producción excedentaria, por lo que el país tiene una fuerte dependencia de los mercados externos.

“Ahora, a partir del efecto que hay con el coronavirus, los países que habitualmente son los compradores de productos bolivianos bajarán su demanda e incrementarán su oferta de insumos y equipos, obviamente el efecto será grande”, subrayó.

En esa línea, planteó que el Gobierno debe asumir medidas urgentes para preservar y fortalecer el aparato productivo, como incentivos financieros que ayuden a mantener el empleo formal y reducir los niveles impositivos.

Apuntó que si bien se asumieron medidas para apoyar a las pequeñas unidades productivas (baja de impuestos y prórrogas en el sistema financiero) y familias de escasos recursos (bono familia y canasta familiar gratuita), no se pensó de igual manera con el sector empresarial, el principal motor del crecimiento y de estabilidad económica del país.

“Lo que no nos parece es que no se está atendiendo debidamente al sector productivo y empresarial. La inyección económica del Banco Central de Bolivia (BCB) de más de 3.000 millones de bolivianos no es suficiente para mantener una adecuada liquidez. Las empresas seguirán cumpliendo con su obligaciones (salarios) pese a no percibir ingresos, eso es lo que se tiene que analizar para garantizar la sostenibilidad de las industrias”, indicó Rocha.

Sugerencia empresarial

Desde la presencia del COVID-19 en Bolivia, el empresariado nacional expresó su preocupación por la emergencia sanitaria y planteó asumir acciones orientadas a evitar que el país ingrese en una profunda recesión económica.

En esa línea, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) ―que el 18 de marzo indicó que debido a las circunstancias la previsión del crecimiento del PIB descendería de 3,5% a 2,5%, con una inflación por encima del 3%― demandó al Gobierno la creación de un Comité Interinstitucional de Emergencia para la Recuperación Económica y del Empleo en Bolivia (Ciere), con el objetivo de analizar y delinear medidas urgentes para evitar que la economía nacional caiga en una recesión profunda.

Entre las medidas urgentes que plantea la CNC, a través de una carta que fue enviada a la presidenta Jeanine Áñez, figuran la definición de mecanismos para la recuperación de la demanda, el consumo interno y la liquidez de las empresas; la recomposición de la cadena de pagos en todos los rubros productivos, comerciales y de servicios para asegurar la continuidad de las operaciones de proveedores y asalariados; la elaboración de políticas laborales orientadas a mantener el empleo formal y que impidan la reducción de personal; evaluación de un apoyo social a las familias que viven en la informalidad y la disminución de cargas tributarias.

Por otra parte, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) demandó medidas de estímulo fiscal para evitar la recesión de las actividades productivas industriales y planteó la creación de un Fondo de Estabilidad Productiva Industrial (FEPI) ―en los sectores de impuestos, créditos, tributos, seguridad social, salarial y laboral― que tenga como finalidad evitar la iliquidez de las fábricas y facilitar la producción industrial para el abastecimiento de productos a escala nacional en el período de emergencia sanitaria.

Piden acatar cuarentena

A tiempo de llamar a la conciencia y pedir a la población que respete y acate las disposiciones del Gobierno para frenar la propagación del coronavirus, el ministro de Trabajo, Óscar Mercado, mencionó el lunes que “si los bolivianos cumplimos a cabalidad la cuarentena, el daño económico será menor”.

La autoridad detalló que la pandemia del COVID-19 afectó a las principales economías del mundo y Bolivia no será la excepción.

“Habrá una afectación, eso es indudable, pero el nivel de afectación dependerá de la rapidez con que salgamos de esta crisis y del compromiso que asumamos de la cuarentena”, dijo.

Apuntó que la conciencia debería primar en cada uno de los bolivianos para eliminar la pandemia, salvaguardar la economía nacional y el aparato productivo, que son los principales motores de crecimiento.