Foto: Ministerio de Defensa

• Redacción Central /

Ayer en la madrugada, en la localidad orureña de Huachacalla, el Comando Estratégico Operacional de Lucha Contra el Contrabando (CEOLCC) decomisó seis camiones y una camioneta con mercadería de contrabando. Lo incautado fue trasladado al recinto aduanero de Oruro.

Se conoció que los motorizados ingresaron a Bolivia desde Chile y que mayormente transportaban ropa usada, cuyo destino era algunos mercados del interior del país, donde se comercializan prendas de segunda mano.

El viceministro de Lucha contra el Contrabando, Daniel Vargas, informó además que el CEOLCC ya ejecutó 84 operativos, obteniendo como resultado el comiso de 10 vehículos livianos, tres camiones, cajas de atún y otros productos enlatados perecederos que se encuentran en aforo físico en distintos recintos aduaneros.

El CEOLCC ejecuta operativos de control en fronteras del territorio boliviano, en coordinación con las Fuerzas Armadas, Policía Boliviana, Aduana Nacional y el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), implementando políticas y estrategias de lucha contra este flagelo que afecta económicamente al país.

Los motorizados fueron escoltados por personal militar para evitar a las bandas de contrabandistas que no dudan en usar armas de fuego para atacar a los uniformados en el intento de recuperar los carros y sobre todo la mercadería ilegal.

En la mayoría de los casos, los uniformados incineran los camiones y la carga en el mismo lugar donde son interceptados, puesto que los delincuentes, con ayuda de algunos pobladores fronterizos, intentan recuperarlos.

Las Fuerzas Armadas activan controles y patrullajes constantes en las zonas fronterizas para evitar el ingreso de grupos de contrabandistas que, al margen de dañar a la economía nacional, perjudican a la producción boliviana, puesto que mucha gente prefiere comprar ropa usada, que es más barata, que apoyar a la industria nacional.

Los uniformados indican que fortalecerán los operativos en las fronteras, en especial en los límites con Chile y Perú, porque son los dos países por donde ingresan diversos productos ilegales como vehículos indocumentados, ropa usada, verduras, frutas, enlatados y aparatos electrónicos que no cuentan con documentación.

Los puestos militares adelantados

Los 25 puestos militares adelantados (19 en la frontera con Chile y seis en los límites con Perú), construidos durante el gobierno de Evo Morales, son usados por las Fuerzas Armadas para el control de las fronteras.

En estos ambientes, que están operables, los uniformados cuentan con todos los servicios básicos, además tienen a buen recaudo los vehículos que son empleados para los patrullajes.