senkata

 

Eliana Uchani / Bolivia Digital

La actividad comercial en la zona de Senkata del distrito 8 de la ciudad de El Alto es normal, los negocios de venta de comida, kioscos que ofrecen golosinas, alojamientos, ferreterías, servicio de internet y juegos en red, no acataron a las restricciones de la cuarentena que determinó el Gobierno central  para evitar la propagación del coronavirus en el país.

Como cada lunes, la feria en la Extranca de Senkata se instaló con normalidad, a partir de las 08.00  los vendedores llegaban con sus productos y afanados instalaban sus puestos de venta. Solo deben atender hasta mediodía debido a la declaratoria de cuarentena que determinó el Gobierno; sin embargo,  la venta se prolongó hasta las 13.30.

Incluso, la feria albergó a personas que comercializan ropa, zapatos y enseres de cocina, al igual que productos de ferretería, sin tomar en cuenta que solo tenían permiso los comerciantes que ofrecen alimentos de la canasta familiar.  Una de las comerciantes manifestó que no pueden acatar las restricciones porque viven de los ingresos que perciben por las ventas del día.

“Si no salimos a vender, nuestros hijos no van a comer. No tenemos más remedio que salir a la calle a vender por necesidad”, dijo  de forma escueta, quien no quiso identificarse.

Bolivia realizó un recorrido por este concurrido centro de abasto. A pocos metros de la feria se encontraban dos alojamientos que estaban atendiendo de forma normal, un grupo de personas llegó al lugar y se hospedó en uno de ellos. Al frente existe una fila de al menos una decena de kioscos que ofrecen golosinas y otros alimentos que no forman parte de la canasta familiar, la mayor parte estaban abiertos.

Los comerciantes, al igual que los ciudadanos que salieron a adquirir los productos de primera necesidad, no contaban con los elementos básicos de protección, es decir, no usaban guantes ni barbijos.

Una de las restricciones que determinó el Gobierno, es que solo una persona podía salir para adquirir los alimentos de primera necesidad. Sin embrago, se evidenció que grupos de tres hasta cinco personas salieron de sus casas para asistir a estos centros de abasto.

Desde la aplicación de las medidas de restricción, los vecinos de esta zona se opusieron a obedecer la cuarentena. Mostraron su molestia porque aseguran que es una acción política y  advierten los perjudicará en sus fuentes de trabajo.

RECHAZO

En el lugar existían 15 policías que realizaban controles a los motorizados que circulaban por esa avenida. Al mediodía, los uniformados comenzaron a persuadir a las comerciantes para que vayan recogiendo sus productos porque se cumplió el horario de atención a la población.

Algunas vendedoras hicieron caso a la advertencia de la policía, pero otro grupo de personas se resistieron a acatar la instrucción gubernamental y comenzaron a insultar a los miembros del verde olivo.

CONTROLES

Por otra parte, solo los vehículos que transportan productos de la canasta familiar, cisternas con combustible y garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) pueden circular de forma normal; empero se observó que vehículos que no tenían el permiso correspondiente transitaban de forma normal.

Se instalaron cuatro puntos de control en la avenida 6 de Marzo, desde la altura del ingreso al municipio de Achocalla, alrededor de 50 policías se encontraban en esos puntos, quienes estaban solicitando los permisos de circulación otorgado por el viceministerio de seguridad ciudadana.

A las 13.00, aproximadamente, un gran contingente policial y militar se dirigió hasta la Extranca de Senkata, con el fin de que la población acate las disposiciones de prevención. En el trayecto desde el cuartel Ingavi hasta ese sector, los transeúntes los insultaron y mostraron  su malestar por su  presencia.