PAIS-CBBA

 

Redacción Central / Edición impresa

Monseñor Óscar Aparicio confirmó que para hoy está previsto que la comisión de pacificación reinstale el diálogo con dirigentes de organizaciones sociales para que se levanten las medidas de presión en el departamento de Cochabamba.

“Ciertamente tenemos que  persistir todavía en busca de consenso; los diferentes sectores, sobre todo los campesinos, han sido muy claros en ese gran deseo de tener un diálogo y encontrar la paz en forma conjunta, y eso es un gran avance”, aseguró ayer el prelado después de una primera reunión que se prolongó por más de tres horas, y que concluyó en un cuarto intermedio.

Aunque evitó responder si existen avances concretos, Aparicio señaló que el plazo hasta hoy responde a la necesidad de que otros sectores se adhieran a la búsqueda de acuerdos que permitan restablecer la normalidad en el curso de las siguientes horas en el departamento. De la primera reunión que se realizó en instalaciones del Arzobispado de Cochabamba, participaron representantes de la Gobernación, de la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, de las Seis Federaciones del Trópico, la Federación Departamental de Regantes y de los Cooperativistas Mineros.

Además de la Asamblea Legislativa Departamental, de la Iglesia Católica, de los evangélicos, de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, de instituciones públicas y privadas. En ese contexto, la gobernadora Esther Soria sostiene una intensa campaña a través de los medios de comunicación sobre la importancia de alcanzar compromisos entre las partes para beneficio de la población cochabambina.

Señaló que para conseguir ese objetivo no se debe descartar ninguna opción que allane el camino que permita concretar la pacificación.

Soria reiteró que la comisión trabaja a través de tres mesas que están presididas por representantes de la Gobernación de Cochabamba, de la Alcaldía y de la Federación Departamental de Trabajadores de la Prensa.

La autoridad consideró que las partes en conflicto deben dejar de lado las posiciones radicales y encontrar los caminos que no solo conduzcan a la pacificación, sino a la unidad del pueblo cochabambino.