GILDA -2

Claudio Sánchez *

Desde hace más de una década, Diego Gulco junto con la revista Afuera gestionan una por demás imaginativa actividad, se trata de La mejor película del mundo. La idea es que una persona pueda elegir su ‘mejor película’ y la comparta con el público que asiste a la función.
En estas proyecciones extraordinarias, los invitados suelen iniciar expresando lo difícil que puede ser elegir una sola película, es desde ahí que uno empieza continuamente a cuestionarse cuál es ésa ‘su mejor película’, y cómo la elige.
Ahora que debo elegir ‘mi mejor película’ entiendo todo aquello que en reiteradas oportunidades escuché: “es difícil”. Sin embargo no es imposible. Más bien es un maravilloso ejercicio de memoria porque se supone que uno ya ha visto esa película, entonces uno debe recurrir a diferentes ‘memorias’, algunas de corto plazo, aunque mayormente se trate de aquellas de largo plazo, o también las sensoriales. 
En este caso particular, la elección de ‘la mejor película’ surge de una necesidad primaria de compartir con mi hermano una historia que desconocíamos, y que sin embargo había acompañado gran parte de nuestra adolescencia y juventud musical. Valga declarar públicamente que ambos somos fanáticos seguidores de Charly García, que hemos disfrutado cada uno de sus discos, que hemos despertado y dormido escuchando a la más grande estrella del rock latinoamericano de todos los tiempos. Hemos llevado al extremo nuestras emociones con más de una de sus canciones.
Charly es un hombre que tiene una íntima relación con el cine, tanto las películas como las salas son parte de muchas de sus canciones, y en varios casos incorpora inserts el diálogos en sus discos. Uno de ésos, que se escucha antes de la canción, en salir de la melancolía de Serú Giran, dice así: “…cómo te atreviste…(dice él)…y estarás muy feliz Johnny, no es lógico que sólo lo sepas tú, ya todos saben que al poderoso Johnny Farrel lo engañaron, y que su esposa es una… (dice ella)”. Él es Glenn Ford, Ella es Rita Hayworth y la película es Gilda, uno de los grandes clásicos del cine americano en su época dorada. Esta ‘mejor película’ es un guiño a Charly y una sonrisa de complicidad para con mi hermano. (Gilda se exhibe el lunes 9 de octubre a las 19.30 en Cinemateca)

* Crítico de cine