Compras masivas de productos en centros de abasto se incrementaron durante el confinamiento. (Foto: BBC)

Erika Ibargüen A. /Bolivia Digital

Papel higiénico, lavavajillas, detergentes, frutas variadas y en grandes cantidades, igual que las verduras y carnes de todo tipo, además de enlatados, son los productos que se compran todos los días en los centros de abasto y supermercados; el común denominador: “el miedo” de que se acaben y haya desabastecimiento.

Ese es el comportamiento de las personas que acuden a los mercados para hacer sus compras semanales en estos días de cuarentena.

“Como salen una vez por semana, sienten la necesidad de tenerlo todo en casa y que no les falte nada. Claro, este es el caso de aquellas personas que sí lo pueden hacer porque tienen asegurado un ingreso económico”, dice la psicóloga Claudia Peralta.

Hay una clara diferencia entre la preparación para un desastre y las compras por pánico, sostiene Peralta. “En el caso de un huracán o inundación, la mayoría de las personas tienen una idea clara de los artículos que necesitarían en caso de apagón o corte de agua. Pero dado que ahora no está claro qué efectos tendrá el COVID-19, hay mucha incertidumbre y esto impulsa los gastos”, comenta.

Las compras por pánico están alimentadas por la ansiedad y la disposición de hacer todo lo posible para calmar los temores, como hacer una fila durante horas o adquirir mucho más de lo que uno necesita.

Sin embargo, muchas de estas personas terminan desechando algunos alimentos que no duran ni siete días.

“Lo mejor es comprar solo lo necesario, como cuando todo estaba normal, antes de presentarse la pandemia, pues se ha evidenciado que todos los días hay muchos productos para comprar y que el tema del abastecimiento está asegurado”, reflexiona Peralta.

Contagio psicológico

Para el psicólogo Carlos Velásquez, las personas actúan muchas veces solo porque ven a otras personas hacer algo.

“Por ejemplo, si alguien hace fila para comprar papel higiénico, también hace fila pensando que seguramente faltará, aunque no sepa las razones exactas”, señala.

Sin embargo, manifiesta que esta conducta por lo general se presenta al inicio de algo desconocido, en este caso, como las personas ya vieron que cada semana pueden encontrar los mismos productos, ya empezaron a controlar sus impulsos de comprar por temor.

“La gente siente la necesidad de hacer algo que sea proporcional a lo que perciben que es el nivel de la crisis”, expresa el psicólogo Juan Carlos Leytón.

Otra de las características de la reacción de algunas personas es la aversión a perderse de algo.

“Si luego nos damos cuenta de que necesitábamos el lavavajillas y no lo compramos cuando tuvimos la oportunidad, realmente nos sentiremos mal”, complementa.

Y finalmente, la mentalidad de rebaño también explica este comportamiento. Los expertos dicen que el simple hecho de que ocurra una compra por pánico puede hacer que las personas se sumen.

Los canales de televisión muestran que en otros países las compras por pánico tienen lugar excesivamente en las redes sociales y los medios de comunicación. “Eso amplifica la sensación de escasez y a su vez empeora aquella conducta”, asegura Leytón.