SEG9-F1-BUSES PUMAKATARI _ CARLOS BARRIOS

 

Roberto Medina Buezo – Edición impresa

La investigación laboratorial y de criminalística realizada por peritos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) identificó la presencia de residuos de diésel y gasolina como elementos acelerantes de las bombas molotov que fueron empleadas para quemar 66 buses PumaKatari.

El director del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), Andrés Flores, explicó en conferencia de prensa realizada en Sucre que en los garajes de Achumani y Chasquipampa, donde se quemaron los buses municipales, se encontró residuos de ambos hidrocarburos.

“Las bombas fueron arrojadas el 10 de noviembre dentro de los buses y el fuego se propagó rápido hasta consumir los motorizados”, dijo.

Por otra parte, el análisis realizado a los muros de la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en Senkata, evidenció que se usó dinamita en cuatro sectores para debilitar los cimientos de la pared perimetral que después fue derrumbada.

“En estos cuatro puntos del muro afectado se encontró la presencia de nitratos y nitritos, es decir que agujerearon la base, colocaron las dinamitas y provocaron las explosiones para debilitar la estructura y con acción mecánica de empuje hicieron caer ese muro entre varias personas”, manifestó.

En las redes de distribución de YPFB de Senkata se encontró una mecha lenta de dinamita, que fue lanzada desde el exterior con la intención de causar daños de consideración.

Flores también explicó que en los vehículos blindados de las Fuerzas Armadas que se usaron el día de los hechos en Senkata se encontraron en los parabrisas y vidrios laterales pólvora y restos de fulminantes compatibles con disparos de armas de fuego.

“Respecto a la caída de una pasarela en esa misma zona, en la parte baja de los pilares se usó material explosivo compatible con dinamita, después entre muchas personas jalaron la estructura con cuerdas para hacerla caer”, añadió.