Redacción central – Edición impresa

 “El Estado boliviano debe demandar al Estado argentino ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas o la Corte Internacional de Justicia  por vulnerar la soberanía de Bolivia”, opinó Waldo Albarracín, del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade)

Explicó que Evo Morales, al renunciar y abandonar el país, el 11 de noviembre, dejó un vacío de poder porque detrás de él renunciaron el vicepresidente, los presidentes y vicepresidentes de ambas cámaras, y asumió la senadora Jeanine Áñez “porque era su obligación”.

Albarracín considera que es una intromisión que México y la Argentina hablen de golpe de Estado en Bolivia, más aún al permitirle a Morales que siga haciendo política.

“Argentina tiene la obligación de restringir la actividad política que realiza Morales. La sociedad argentina tiene un complejo de superioridad frente al pueblo boliviano; toda la vida, ellos creen que pueden entrometerse en los asuntos internos. Ojo si alguna instancia boliviana quisiera hacerlo, no lo van a permitir”, aseveró.