La Unión Juvenil Cruceñista amedrenta a la población. (Foto: APG)

Redacción Central /

El desacato al paro de 48 horas convocado por el Comité Interinstitucional de Santa Cruz generó enfrentamiento y violencia provocados por grupos afines a la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), brazo operativo del Comité Cívico, que amedrentó a la población para obligar a parar.

Los violentos atacaron además la casa del alcalde cruceño Jhonny Fernández, quien se desmarcó de la movilización, y en al menos cuatro ocasiones irrumpieron la vigilia de los vecinos y organizaciones sociales en algunos puntos de la ciudad, entre la zona Las Palmas y el Plan Tres Mil.

De acuerdo con el reporte de la Policía, cuatro personas fueron aprehendidas por los hechos de violencia del lunes en Santa Cruz, en su intento por imponer el paro en el Plan Tres Mil, quienes serán imputadas por asociación delictuosa, portación ilegal de explosivos y atentado contra miembros de la seguridad interior del Estado.

El primer día del paro por en Santa Cruz por el censo estuvo marcada por tensión, agresiones, enfrentamientos y acusaciones. Se habla de al menos 10 heridos durante las primeras horas de la medida de presión. FOTO/STR/APG

Por esa situación, el fiscal Fernando Tejerina informó que pedirá detención preventiva de 180 días, ya que fueron encontradas con explosivos peligrosos que no son de uso común, “ni están autorizados”, reveló el fiscal en declaraciones difundas por Red Patria Nueva.

En las dos jornadas de paro las autoridades de Gobierno con el respaldo de los vecinos y sectores sociales retiraron los escombros y llantas que se usaron para bloquear las avenidas y calles.

Mientras las redes sociales y medios de comunicación fueron el espacio en los que dirigentes y representantes de organizaciones sociales expresaron su rechazo a las represalias que causaron temor por las acciones que ejercieron grupos afines al ente cívico.

Según el reporte de la Policía, jóvenes encapuchados con palos, bazucas y escudos que se movilizaban en vehículos particulares recorrieron la cuidad y protagonizaron enfrentamientos.

El ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, denunció que en Santa Cruz se organizan “grupos delincuenciales” para obligar a acatar el paro y reprochó que se hayan generado episodios de violencia por la negligencia de Camacho, quien no acudió a la reunión del Consejo Nacional de Autonomías (CNA), donde se determinó reprogramar el Censo de Población y Vivienda para mayo o junio de 2024.

“No podemos tolerar este tipo de violencia. Si no frenamos la violencia ahora, va a seguir escalando (…) Tenemos que frenar la violencia venga de donde venga”, advirtió el Ministro en declaraciones a ABI.

Los ministros de Gobierno y de Obras Publicas, Eduardo Del Castillo y Édgar Montaño, en conferencia de prensa.

El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Édgar Montaño, afirmó que el pueblo cruceño le dio la espalda al gobernador Luis Fernando Camacho y al Comité Cívico, que insistieron en ir a un paro cargado de violencia y que solo afectó a la población.

“Seguimos trabajando, eso es lo bueno, la ciudadanía no le ha hecho caso, le ha dado la espada a la Gobernación y al Comité Cívico”, indicó el Ministro en Bolivia TV.

Por su parte, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, lamentó el modo de actuar de los “grupos radicales” que tratan de imponer una forma de pensar en el departamento de Santa Cruz porque no aceptan el disentimiento.

“Cuando uno intenta expresar su posición, como lo hizo el Alcalde al señalar que los paros solo afectan la economía, se lo califica como traidor”, indicó Prada.

Apoyo a Fernández

Para el alcalde Jhonny Fernández el ataque a su vivienda fue un “atentado” por no apoyar el paro de 48 horas en rechazo a la postergación del Censo.

El burgomaestre acusó al gobernador Camacho de enviar a esos grupos de choque que atacaron con petardos de alta potencia su casa, poniendo en riesgo a su familia, por lo que no descartó presentar denuncia contra la autoridad departamental.

Mientras ciudadanos, gremiales, transportistas y organizaciones sociales de Santa Cruz llegaron anoche hasta la casa del Alcalde para brindar su apoyo a la gestión edil y expresarle solidaridad por el atentado que sufrió su familia. Además rechazaron el paro político convocado por la Gobernación cruceña y el Comité Cívico.

El vigor económico cruceño se impuso al paro impuesto por Camacho y los cívicos

Las actividades económicas del departamento de Santa Cruz se desarrollaron con normalidad los días del paro cívico, pese a los diversos intentos del gobernador Luis Fernando Camacho de imponer la medida de presión.

Gremiales, transporte urbano e interprovincial, comercio e instituciones públicas, excepto la Gobernación, no acataron la suspensión de actividades e hicieron prevalecer su derecho ciudadano a trabajar.

Los mercados, comercios, colegios y universidades también cumplieron sus actividades con normalidad en la ciudad capital como en las provincias cruceñas, donde no se reportaron puntos de bloqueo.

En una evaluación de las dos jornadas de paro, el viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos, afirmó que en el área urbana de Santa Cruz las actividades productivas no se interrumpieron, pues los puntos de bloqueo fueron reducidos en el primero y segundo anillo. En sectores como el Plan Tres Mil y el mercado Mutualista, las actividades se cumplieron con tranquilidad.

“El pueblo cruceño se ha pronunciado respecto a que necesita trabajar, porque un día que no trabaja es un día que no come. El pueblo rechazó el paro; en ese sentido hay que saludar la posición que ha asumido toda la familia cruceña”, destacó Ríos en conferencia de prensa.

Detalló que el lunes hubo un 90% de normalidad en los diversos sectores del departamento y ayer el reporte da cuenta del 95%, ya que los puntos de bloqueo se redujeron drásticamente.

El dirigente de los gremialistas del Plan Tres Mil, Aldo López, calificó el paro cívico de obligado por el gobernador Luis Fernando Camacho y un pequeño grupo de la élite cruceña que no representa a la población, por tanto todas las tiendas y mercados de la zona trabajaron con normalidad.

“No se acató el paro obligado por un gobernador que faltó al Consejo Nacional de Autonomías”, declaró el dirigente a los medios locales.

El ejecutivo de la Confederación de Gremiales de Bolivia, Juan Carlos García, lamentó los actos violentos ocurridos en Santa Cruz por parte miembros del Comité Cívico en contra de comerciantes y otros sectores que decidieron trabajar y no acatar el paro.

“Las marchas y paros lo único que dejan es retrasar la reactivación económica y perjudican a la población”, dijo García.