El fisicoculturista Luke Sandoe fue hallado sin vida en su domicilio. (Foto: Redcon)

Londres / Infobae

El pasado jueves hallaron sin vida el cuerpo de Luke Sandoe, uno de los fisicoculturistas más famosos de Inglaterra. La noticia fue una desagradable sorpresa para sus familiares y amigos ya que el deportista tenía apenas 30 años y no tenía antecedentes médicos que presagiaran este abrupto final.

Quien lo encontró muerto en su casa fue su compañero de entrenamiento y culturista de la IFBB Pro League, James Hollingshead, quien había ido a visitarlo junto a su novia. De inmediato, llamó a la policía que aún no reveló las causas de su deceso.

El sitio Muscular Development anticipó que “no hay evidencia de que (la muerte) esté relacionada con el estilo de vida o el equipo de culturismo o algo así. No hay indicios de que nada de eso haya jugado un papel en esto”. Lo cierto es que la investigación continúa y el desconcierto aumenta con el correr de los días.

Tras el anuncio, varias figuras del fisicoculturimo se expresaron en las redes sociales: “Estoy en estado de shock y asombrado por la noticia que acabo de recibir sobre el fallecimiento de la joven leyenda. No solo lo consideraba un amigo cercano en el deporte, sino que también lo admiraba como culturista y siempre fue un gran deportista. Rezo por su familia y la comunidad de culturismo que tanto amaba. ¡Descansa en paz hermano!”, escribió Steve Kuclo.

El mensaje de otro fisicoculturista, Shawn Rhoden, fue aún más llamativo e incluso hace sospechar de que haya sido un suicidio: “Estoy con el corazón adolorido mientras trato de escribir esta publicación. Recibí una llamada esta mañana de que mi amigo ya no está con nosotros, todavía estoy perdido por las palabras. Nunca sabemos por lo que está pasando alguien más. A menudo bromeaba y lo llamaba el Juggernaut con un gran corazón. Mis pensamientos y oraciones por tus seres queridos”.

Luke Sandoe, oriundo de Christchurch, Inglaterra, estudió ilustración y biología humana en la universidad pero a los 23 años se concentró en el gimnasio. Su afición por la música, más específicamente por la batería, quedó de lado y las pesas ganaron espacio en su agenda.

En 2012 participó de su primer concurso y fue así que en 2016 se convirtió en profesional con la Federación Internacional de Culturismo y Fitness (IFBB). En 2019 fue tercero en el Arnold Classic 2019, y ya se había clasificado para la edición de este año.