Una sesión anterior de la Asamblea Legislativa.

Gonzalo Pérez Bejar / Bolivia Digital

El constitucionalista Israel Quino consideró que mientras el pueblo boliviano vive en medio de una emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus no es pertinente debatir aún el tema de los escaños parlamentarios.

“De momento está un tema de salud, las curvas de contagio son alarmantes en el país y hablar de redistribuir escaños de poder en un momento en el que ambos poderes, Ejecutivo y Legislativo, son de transición no es conveniente, no es una situación ideal como para que se pueda pensar en reestructurar los escaños parlamentarios”, declaró al periódico Bolivia.

Quino afirmó que el tema de la distribución de escaños es atribución del Órgano Electoral y puede generar conflictividad social, tomando en cuenta que habrá regiones que rechacen perder un escaño en desmedro de otras que pueden verse favorecidas.

“Que en algún momento se haga el debate es necesario y eso creo que debe estar en manos de la próxima legislatura una vez que se resuelva el tema de las elecciones, que se encuentran postergadas como consecuencia de la pandemia que soporta el pueblo boliviano”, dijo.

En ese sentido, quien debe jugar un rol protagónico, continuó Quino, es el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Debe estar jerárquicamente a la altura de los otros dos órganos de poder, quienes están facultados para generar todas las condiciones técnicas de redistribución geográfica electoral.

Asimismo, los informes técnico electorales deben ser de competencia del TSE, esa facultad de promoción y de reconfiguración entre legisladores uninominales y plurinominales, incluso senadores, “porque la mayor representación proporcional y poblacional es de los senadores”.

En la actualidad, debido al sistema proporcional, el que obtiene la primera mayoría se lleva los cuatro senadores, por eso el que obtiene el segundo lugar no tiene representación en la Cámara Alta.

Cambios

La senadora pandina Carmen Eva Gonzáles fue la primera en impulsar estos cambios al presentar un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional en contra de la Ley 421, aprobado en octubre de 2013 durante el gobierno de Evo Morales, por considerar que responde a intereses políticos del MAS y porque atenta contra el principio de proporcionalidad e igualdad de los bolivianos en el ejercicio de la representación democrática.

Esta iniciativa, para el diputado por el MAS Édgar Montaño es parte de la estrategia del ahora oficialismo para mantener a Jeanine Áñez en la Presidencia por tiempo indefinido.

Mantener la actual forma de distribuir los escaños uninominales para los adversarios al partido de Evo Morales es la fórmula aplicada por los anteriores gobernantes para mantener los dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional.