Los empleados entierran a una persona que murió presuntamente por COVID-19 en el cementerio de Vila Formosa, en las afueras de Sao Paulo. Dicho cementerio es el más grande de América Latina con un área de 780 mil metros cuadrados y donde más de 1.5 millones de personas fueron enterradas, hubo un aumento del 30% en el número de entierros después del comienzo de la pandemia de COVID-19. (Foto: AFP)

Infobae

El Ministerio de Salud del gobierno de Jair Bolsonaro confirmó 667 muertos en total por el nuevo coronavirus en Brasil, según datos publicados este martes.

Se registraron 114 nuevos decesos en las últimas 24 horas, récord desde el inicio de la pandemia, y, según el balance, el país tiene 13.717 casos confirmados de pacientes con COVID-19. El domingo se habían reportado, en cambio, 67 muertes, lo que indica que el impacto de la pandemia se está acelerando en el país.

El estado de Sao Paulo sigue siendo el más afectado, por lo que instalará en el complejo deportivo del Parque de Ibirapuera —el más visitado de la ciudad— su tercer hospital de campaña para atender a pacientes infectados por el coronavirus, anunció este martes el gobernador Joao Doria, en una rueda de prensa en la que presentó el balance diario del avance de la pandemia en la región más poblada de Brasil.

Un estudiante coloca una pancarta que dice «Bolsonaro cuenta aquí el número de muertes. Ya hay 299 muertes y 7910 infectados hasta ahora”, durante una protesta frente al Palacio de Planalto, en Brasilia, contra las medidas tomadas por el gobierno del presidente brasileño Jair Bolsonaro para combatir la pandemia de COVID-19. (Foto: AFP)

Las obras, por un valor de 42 millones de reales (unos 8,4 millones de dólares), comenzarán este fin de semana y el hospital será abierto el 1 de mayo para atender hasta 240 pacientes de “baja complejidad” afectados por el COVID-19, que hasta el lunes había dejado en Brasil 553 muertos y 12.056 casos confirmados.

Sao Paulo, con 46 millones de habitantes, presenta la situación más crítica con 304 de los 553 fallecimientos.

La ciudad de Sao Paulo, capital del estado homónimo y donde viven unas 12 millones de personas, es la más golpeada por el COVID-19 en Brasil, y por eso las autoridades locales decidieron ampliar hasta el 22 de abril la cuarentena que terminaba este martes.

El gobernador de Sao Paulo, antiguo aliado del Mandatario brasileño y quien rompió con este antes de la crisis sanitaria, ha sido uno de los defensores del aislamiento obligatorio, a diferencia del propio Bolsonaro, que critica la medida y minimiza reiteradamente el alcance del coronavirus.

Otro exaliado del Jefe de Estado, el gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, pidió hoy que las personas se abstengan de ir a las calles y a las playas, advirtiendo que se pueden tomar medidas “más restrictivas”.

“Es importante que entiendan que aún no es el momento de estar en las calles, excepto para actividades ya autorizadas. Reflexionen que el virus no escoge edad, menores de 50 también han sido internados”, apuntó Witzel, quien luego recordó que ese tipo de medidas dieron resultados en los municipios del noreste del estado, en los que se ha reducido el impacto del COVID-19.