Williams Ramirez / Ahora EL PUEBLO Digital /

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia, de 3.97 % al primer trimestre de 2022, se produce en un contexto de combinación de estabilidad de precios, y de dinamismo en la actividad económica, que expone resultados envidiables para otras economías de la región.

“Esto quiere decir que entre el primer trimestre del 2021 y el primer trimestre del 2022 la economía boliviana ha crecido en casi 4 %”, destacó el analista económico Miguel Clares.

El analista explicó que la composición de este crecimiento desmiente el falso concepto de que Bolivia depende de la exportación de materias primas, ya que el transporte y almacenamiento está en el primer lugar de este crecimiento con casi un 11 %; seguido de servicios de electricidad, gas y agua, con 9 %, y la construcción que creció 7 %.

“Son tres actividades fundamentales en esta tasa de crecimiento económico que también desvirtúan el falso concepto que existe de que Bolivia depende de la materia prima, minerales, petróleo y gas, de hecho, el sector de petróleo ha decrecido, y son otras las actividades económicas que han generado que la economía boliviana crezca”, detalló Clares.

Según el economista se está generando una capacidad productiva en la industria manufacturera y de construcción, impulsado por la inversión pública, que está rindiendo frutos positivos.

El analista destacó que Bolivia crece con estabilidad de precios, mientras que los países vecinos tienen altas tasas de inflación y cero crecimiento ingresando en un proceso de recesión, en cambio el país tiene estabilidad de precios y a su vez un dinamismo en la actividad económica que está logrando resultados que para las demás economías son envidiables.