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Freddy Choque / La Paz – Edición impresa

Entre 2006 y enero de 2019, el Estado boliviano suscribió nueve contratos de crédito con el Banco de Exportación e Importación de China (Eximbank) por un valor de $us 1.789 millones, y es el principal acreedor bilateral de Bolivia.

Según un estudio realizado por la diputada de Unidad Demócrata (UD) Jimena Costa, en 13 años de gestión del Movimiento al Socialismo (MAS) Bolivia suscribió 184 contratos de préstamo por $us 13.324,5 millones, con diferentes entidades multilaterales y bilaterales del mundo.

De ese valor, los principales financiadores fueron el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con 64 créditos por $us 3.738,5 millones; el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) con 47 préstamos por $us 3.496,3 millones y el Eximbank de China, con nueve contratos por un valor de $us 1.789 millones, que representan el 13,42% del total adeudado por Bolivia.

Los datos tienen como respaldo las leyes aprobadas en la Asamblea Legislativa entre 2006 y enero de 2019, y muestran a China como el principal acreedor bilateral de Bolivia en materia de capital, bienes y servicios.

Destino del préstamo

Del total financiado por el gigante asiático, $us 44,3 millones fueron destinados al proyecto de equipamiento del Batallón de Ingeniería de las Fuerzas Armadas. $us 60 millones fueron para la adquisición de perforadoras para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y la compra de seis helicópteros, con un préstamo de $us 108,7 millones.

Además, se suscribió un  contrato por $us 492,4 millones para la construcción de la carretera Rurrenabaque–Riberalta (Beni); otro por $us 362,2 millones para el tramo central de la doble vía El Sillar (Cochabamba-Santa Cruz).

A estos se suma otro por $us 215 millones para la edificación de la carretera El Espino-Charagua-Boyuibe, en Santa Cruz.

El banco chino, a su vez, financió con $us 396,1 millones el proyecto de la planta siderúrgica del Mutún, y el Sistema Integrado de Comando y Control para Seguridad Ciudadana (BOL–110), con $us 350 millones.

En febrero de este año, el Gobierno boliviano, a través de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y la compañía china TBEA y Baocheng, suscribió un “acuerdo preliminar” para la construcción de plantas industrializadoras de litio en los salares de Coipasa (Oruro) y Pastos Grandes (Potosí) por $us 2.390 millones.

Política de expansión

Para el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, la incursión china a Bolivia no debería sorprender, ya que se enmarca “lógicamente” a su política de expansión económica y comercial en el mundo.

“China, que hasta la década de los 70 era un país subdesarrollado, es ahora la segunda potencia económica del mundo y un gran mercado para las exportaciones de países como el nuestro (…); hay mucho que aprender de eso”, dijo. Además, acotó que  se ha convertido en un gran exportador de capital y Bolivia no está fuera de eso, ya que China al tener excedentes de divisa invierte o presta ese dinero para financiar a sus empresas con presencia internacional.

Se mantiene una relación comercial deficitaria

El Gerente General del IBCE mencionó que Bolivia mantiene una relación comercial deficitaria con China, que desde 2017 no deja de venderle al país más de $us 2.000 millones en productos.

A diferencia, Bolivia alcanzó un pico exportador en 2016  cuando logró vender un valor de $us 480 millones, nivel que decayó en las últimas dos gestiones a $us 450 millones.

“En 2017 el déficit fue de $us 1.575 millones; en 2018 subió a $us 1.617 millones, y hasta octubre de este año es de $us 1.455 millones. Esto se debe por la poca oferta exportable de Bolivia y a la creciente importación de productos chinos”, subrayó.

Detalló que Bolivia le vende a China 59 productos, principalmente minerales, mientras que China le envía más de 4.300 productos.

Revisión de contratos

El ministro de Obras Públicas, Iván Arias, anunció el lunes que su cartera hace la revisión estructural de los contratos firmados por el anterior Gobierno con empresas chinas para la construcción de carreteras y adelantó que se buscará cambiar los términos. Indicó que, en muchos casos, el gobierno de Evo Morales firmó contratos bajo la modalidad “llave en mano”.