Imagen referencial. (Foto: RRSS)

Bolivia

Sólo uno de cada 10 crímenes de odio por homofobia o transfobia a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales es denunciado en Bolivia, por miedo al rechazo de la sociedad, pero sobre todo porque no hay una respuesta de parte de los operadores de justicia.

“Los crímenes y las agresiones por identidad de género son constantes y las víctimas no los denuncian por el miedo a exponerse ante la sociedad, la familia y el trabajo; y como todo queda en el anonimato, los casos quedan a la deriva”, manifestó al periódico Bolivia, Luna, presidenta nacional de la Organización de Travestis, Transgéneros y Transexuales Femeninas de Bolivia (Otraf Bolivia).

A la fecha son 67 los asesinatos de personas trans, gays, lesbianas o bisexuales, pero en sólo un caso el autor del crimen fue condenado a 30 años de cárcel.

A pesar del temor de las víctimas, el colectivo LGTB brinda todo el apoyo, es así que puede iniciar el proceso con la denuncia que no necesariamente tiene que ser pública.

“Muchos lo hacen así, sin que se entere nadie y seguimos los procesos, pero la mayoría de los casos queda en nada”, dijo.

Luna considera que la retardación de justicia, a nivel general, perjudica a todas las personas que buscan la reparación del daño y el castigo del agresor, pero sobre todo a este sector que sigue siendo discriminado, ofendido y maltratado.

En ese sentido, concluyó que no hay justicia para los asesinatos y crímenes de odio a la población trans y esto “preocupa porque se inicia la investigación, se da con los culpables, pero no hay sentencias porque los jueces, fiscales y la gente que maneja la justicia no quiere dar celeridad. Para ellos no es primordial lo que nos pasa, para ellos las agresiones que sufrimos las tratan como  cualquier caso y las retardan, entonces nosotros aducimos que es una acción voluntaria por transfobia, odio y rechazo a la población trans”.

Como sucede con la mayoría de los procesos penales en Bolivia, afirmó que estos casos son archivados y no se dicta la sentencia a pesar que se tiene detenido al culpable y se cuenta con todas las pruebas.

Para Luna, la impunidad empieza por ahí, “los operadores de justicia no dan celeridad ni la importancia que se debe, no sólo a los asesinatos a compañeras trans, sino a todos los crímenes porque muchas mujeres mueren siendo víctimas de hombres, y la justicia sigue dilatando estos temas sin dictar sentencia”.

Entonces (el cambio) debe empezar por ellos, porque los jueces, fiscales, abogados, policías, investigadores y demás sean sensibilizados, capacitados e incluso castigados porque (de los contrario) siguen dilatando los casos el tiempo que quieran, agregó.

AGRESIONES EN REDES

Otro factor por el que no se animan a denunciar los ataques que sufren las personas con orientación sexual diferente son los comentarios en redes sociales, porque la homofobia, transfobia, el rechazo y la intolerancia de la sociedad reduce al mínimo sus posibilidades de hallar justicia.

Luna habla sin ambages cuando se refiere a la crueldad de las percepciones. “Cuando matan a una persona trans o agreden a un gay o lesbiana, se percibe la alegría de la gente, no en todos los casos, pero sí en la mayoría, entonces nos damos cuenta de que hay gente que no piensa que todos los seres humanos tenemos derecho a la vida, más allá de la orientación sexual e identidad de género”, dijo

La intolerancia de la sociedad y la falta de conocimiento de los operadores de justicia es un perjuicio para la comunidad LGBT, ya que no se conoce la vulnerabilidad en la que se encuentran sus integrantes, manifestó.

“Cuando alguien de nosotras es asesinada, la justicia trata el tema como un asesinato más. En nuestro caso no somos personas prioritarias para ellos, sólo un chiste, una burla para el aparato de justicia”, aseguró.

Urge tipificar el transfeminicidio

En el marco de la transformación de la Ley 348 Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, las personas trans presentaron al ministro de Justicia, Iván Lima, un proyecto para que se incluya en esa normativa la tipificación de transfeminicidio.

“De esta manera ya no habrá el vacío legal que hay actualmente y los autores de los crímenes serán sancionados como en el caso de los feminicidios, con 30 años de cárcel sin derecho a indulto”, afirmó Luna.

Considera que la propuesta será aceptada, ya que la Ley 807 de Identidad de Género las reconoce como mujeres para el Estado. “Ya tenemos identidad y sexo acorde a nuestra imagen, entonces con la tipificación la ley nos podrá dar la atención que requerimos y ya no estaremos en el olvido”, expresó.

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